Los prófugos del Triple Crimen se tirotearon con la Policía

Sucedió en un control de rutina que la Policía estaba realizando en la provincia de Buenos Aires en la localidad de Ranchos. La noticia fue confirmada por el ministro Cristian Ritondo.
Jueves 31 de diciembre de 2015

Los tres prófugos del triple crimen de General Rodríguez atacaron a balazos esta madrugada a dos policías en un control vial de la ciudad bonaerense de Ranchos, por lo que eran intensamente buscados en la zona.

"Son ellos", confirmó el ministro de Seguridad de la provincia, Cristian Ritondo, sobre los hermanos Cristian y Martín Lanatta, junto a Víctor Schillaci, condenados a perpetua, quienes se fugaron el domingo pasado de la cárcel de General Alvear.

El funcionario advirtió que "a esta gente no le importa morir" y "tienen una conducta de asesinos", están "jugados y no tienen nada que perder".

El ministro confirmó que el hecho se produjo en "un retén vial" en las afueras de Ranchos y que los agresores iban en una Ford Ranger, de color gris: "Paran la camioneta y entran a disparar a quemarropa", señaló.

Todo ocurrió a las 4, a la altura del kilómetro 100 de la ruta provincial 20, a tres kilómetros de Ranchos, donde el policía Fernando Pengsawath (22), recibido hace un año, detuvo la marcha del vehículo en un control vial.

Dos de sus ocupantes se bajaron y lo balearon en el abdomen, mientras que también le dispararon a Lucrecia Yudati (33) en una pierna, para luego escapar a toda velocidad en dirección a Chascomús.
El momento del ataque quedó registrado por las cámaras de seguridad, donde se puede observar toda la secuencia.

Pengsawath fue intervenido quirúrgicamente en el hospital de Chascomús, donde fue estabilizado y se aguardaba su traslado a la clínica Fitz Roy de la Capital Federal.

En tanto, Yudati fue trasladada en helicóptero al Hospital Churruca, en el barrio porteño de Parque Patricios, desde donde también se la iba a derivar al mismo sanatorio que su colega.

Schillaci y los hermanos Lanatta recibieron penas a perpetua por el triple crimen ocurrido en agosto de 2008, cuyas víctimas (Sebastián Forza, de 34 años, y Damián Ferrón, de 37, y Leopoldo Bina, de 35) estaban relacionadas con el tráfico de efedrina.