Triple crimen: sigue la búsqueda con un detenido y un demorado

Tras cuatro allanamientos, fue arrestado un comerciante que, trascendió, está sospechado de haber dado alojamiento a los prófugos el 31 de diciembre último en la zona de Chascomús.
Miércoles 6 de enero de 2016

La investigación en busca de los prófugos Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta se trasladó hoy a la ciudad de Chascomús, donde se hicieron allanamientos y se demoró a un comerciante sospechado de haber alojado a los condenados el 31 de diciembre último, día en que balearon a dos policías.

Un rato antes, en Posadas, un taxista porteño también fue arrestado bajo la hipótesis de haber trasladado a Paraguay a los tres condenados, pero con el correr de las horas la pista se fue diluyendo porque los pasajeros no habrían sido los Lanatta y Schillaci.

Mientras se intenta obtener algún rastro cierto para poder localizarlos, la Justicia federal se sumó las pesquisas: se puso a analizar tres llamados anónimos al 911 y a las comisarías 43 y 22 a través de los cuales se aportaron datos de los lugares, se decía, podrían estar los prófugos.

En principio, las diligencias ordenadas por el juez federal Sergio Torres -de turno en Capital Federal con las fuerzas de seguridad- busca saber la veracidad de la información que aportaban los llamados.

Martín y Cristian Lanatta, y su cómplice Víctor Schillaci están prófugos desde el 27 de diciembre último, cuando escaparon en la madrugada de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear, donde cumplían condena a perpetua por haber matado a sangre fría en 2008 a Sebastian Forza, Leopoldo Bina y Damian Ferrón en el marco de una trama relacionada con el narcotráfico y la política.

El Ministerio de Seguridad bonaerense ofreció dos millones de pesos para quien aporte información cierta que permita encontrar a los Lanatta y Schillaci, pero las diligencias llevadas adelante no dieron resultados y el único arrestado hasta el momento, por encubrimiento, se llama Marcelo Melnyk, el dueño de una cadena de pizzerías que admitió haberlos recibido en su casa de Florencio Varela el mismo día de la fuga y haberles dado dinero.

El fiscal descentralizado de General Alvear, Cristian Citterio, avaló en las últimas horas una serie de diligencias que condujeron a hombres de la Policía Bonaerense, entre ellos miembros del Grupo Halcón, a la zona de Chascomús.

Allí, tras cuatro allanamientos, fue demorado esta tarde un comerciante que, trascendió, está sospechado de haber dado alojamiento a los prófugos el 31 de diciembre último.

Ese día, por la madrugada, dos personas bajaron de una camioneta -que conducía un tercero- y abrieron fuego contra dos policías que hacían un control vehicular en una ruta de Ranchos.

Según la sargento Angelina Lucrecia Yudati (33), quien fue herida junto a su compañero Fernando Pengsawath, los atacantes eran los prófugos por el triple crimen que la policía estaba buscando.
El lugar de ese ataque se encuentra muy próximo a la zona de Chascomús, donde se hicieron los procedimientos.

Una versión aún no oficializada indicaba que los prófugos pudieron haberse escondido en una de las propiedades del comerciante, ubicada en la avenida Campaña del Desierto, en donde -además- se habría encontrado una camioneta similar a la que se usó en el ataque a los policías.

"Es inconcebible que se entreguen", insistió hoy el abogado Daniel Mazzocchini, representante de los hermanos prófugos y señaló: "Quizá lo de Ranchos fue un escenario montado por mentes perversas y sin límites, para matarlos o para endilgarles responsabilidades en toda la situación".

En tanto, las fuerzas federales acentuaron los controles en los pasos habilitados hacia Brasil y Paraguay, con los que la provincia de Misiones limita en el 90 por ciento de su territorio.

Ayer fue liberado Marcelo Mallo, ex representante de "Hinchadas Unidas Argentinas", junto a su hija y su yerno, todos arrestados por tenencia de armas en el marco de operativos realizados el domingo en la causa de la fuga, pero sin vinculación directa con ésta.