Villa La Angostura, llena de turistas

Miles de personas se alojan en la ciudad para disfrutar sus vacaciones. La diversidad de opciones para disfrutar la ubican entre los destinos más elegidos del país.
Jueves 7 de enero de 2016
Zona mágica, ubicada en la costa norte del lago Nahuel Huapi, en la provincia del Neuquén, causa sensación entre los turistas argentinos y extranjeros que la visitan este verano. Y parece que en esta temporada el clima acompaña a todos aquellos que quieran disfrutar de ella.

Los turistas que elijan vacacionar allí podrán disfrutar sus días de esparcimiento de una manera diferente porque el lugar brinda la posibilidad de realizar cabalgatas por circuitos muy bien trazados, o pasar una jornada completa en zonas en pequeñas bahías rodeadas de grandes rocas ocultas en zonas boscosas, playas de piedras o de arena.

Pero Villa la Angostura también permite poder disfrutar de una jornada de sol en la playa, con aguas un poco más frías, pero de un color majestuoso. Las más tradicionales son Bahía Mansa y Bahía Brava, que están en la zona del puerto, sobre el istmo que une a la villa con la península Quetrihué. Bahía Manzano, también sobre el Nahuel Huapi, es otra de las más populares.

"Llegamos acá por recomendación de los dueños de la cabaña que alquilamos —dijo uno de los visitantes— y realmente valió la pena buscar". Dicha familia eligió una playita de no más de 15 metros de largo, enmarcada por un enorme tronco de coihue caído y unos arbustos que impiden seguir caminando por la playa. "Anoche vimos imágenes de la costa Atlántica y nos reíamos comparando la cantidad de gente que hay allá con la que vemos acá", comentó Juan.

La Secretaria de Turismo local informó que fue superada la capacidad hotelera. Y los lugares de comida casi no dan abasto.

En la primera quincena del año llegaron a Villa La Angostura un 19% más de turistas que en el mismo período de la temporada pasada. Los números de la Secretaría de Turismo indican que hubo 1.650 visitantes más que en 2015.

El turismo extranjero es el que más llega al lugar, por los beneficios del cambio de divisas, y atraídos por los increíbles paisajes. Las actividades preferidas por ellos son la pesca, el bicicleta de montaña, el trekking, las cabalgatas y la excepcional cocina patagónica.