Pinamar y una deuda pendiente: la lucha contra los trapitos

El concejo deliberante creó un registro para organizarlos. Varios de los que quedaron afuera le piden plata al intendente y hasta quisieron golpearlo. ¿Cómo es hoy la situación en la cuidad?
Martes 12 de enero de 2016
Martín Yeza, el joven jefe comunal, busca deshacerse de un problema que sufre buena parte del país. El desafío es complejo y lo sabe mejor que nadie. Intenta solucionar en un mes lo que el Pro, su espacio político, no pudo en ocho años de gestión de la ciudad de Buenos Aires, cuna del partido.

En Pinamar hay menos población, se trata de un conflicto únicamente estival y hay un mejor entorno para generar consenso político. Pero para quien tiene que estacionar su auto cuando sale a cenar y debe, sí o sí, darle dinero a un desconocido para que cuide el coche de sus propios eventuales ataques, el conflicto es el mismo.

Por eso es que el concejo deliberante, en sesión extraordinaria, decidió la semana pasada crear el registro de "cuidacoches" de Pinamar. La ordenanza fue reglamentada ayer y, en el medio, unas 200 personas quisieron inscribirse. Sólo 37 lo lograron.

El requisito es sencillo. Hay que vivir en Pinamar todo el año al menos desde 2013. "Así dejamos afuera al 85% de los trapitos que veíamos todas las noches en la calle", dice Yeza. El intendente sufrió en el acto las consecuencias de la medida. El jueves pasado siete personas lo esperaron en la puerta de la intendencia para trompearlo. Ayer, la situación se repitió: esta vez eran once.

"Me reclaman que les de $15.000 de subsidio a cada uno porque es lo que dicen que juntan por mes en cada verano. Están locos", señala, e insiste: "Yo sé que son una mafia pero es difícil de probarlo. Tienen el modus operandi de una asociación ilícita. Es muy obvio que en la práctica esto es así".

Según cuenta, los propios trapitos dicen que fueron enviados en colectivos desde Tucumán y Santiago del Estero con dinero de las gobernaciones. "En el fondo, lo que quieren es que les paguemos los boletos de vuelta, cosa que tampoco va a pasar", apunta Yeza.