Defensa de Pérez Corradi negocia su inminente entrega

La familia de Leopoldo Bina, una de las víctimas, asegura que se encuentra refugiado en la triple frontera. Tiene una orden de captura internacional por parte de la justicia de Estados Unidos
Miércoles 13 de enero de 2016
La defensa de Ibar Esteban Pérez Corradi, el financista sospechado de haber ordenado el triple crimen de General Rodríguez y está prófugo desde 2012, se reunió hoy con autoridades judiciales y políticas para decir que su cliente tiene "voluntad" de presentarse pero exigió "garantías constitucionales".

Según admitieron los propios abogados tras la reunión en el Ministerio de Seguridad, el Gobierno les respondió que las garantías constitucionales "están" pero que se realizan todas las diligencias para "detenerlo porque está prófugo".

La figura de Pérez Corradi se reactivó tras la fuga de los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Victor Schillaci, el 27 de diciembre último, de la cárcel de General Alvear, donde cumplían condena perpetua por haber asesinado en 2008 a tres empresarios relacionados con el negocio de la efedrina.

Ya recapturados entre el sábado y el lunes último, el Gobierno bonaerense decidió subir en dos millones de pesos la recompensa que había para quien aportara datos ciertos que permitiera atrapar a Pérez Corradi mientras que distintos funcionarios prometieron detenerlo.

Pérez Corradi está sospechado de ser el autor intelectual del homicidio de Sebastián Forza, Damian Ferrón y Leopoldo Bina, pero además tiene una orden de captura internacional por parte de la justicia de Estados Unidos por haber enviado droga a ese país en un sobre.

La familia de Leopoldo Bina, una de las víctimas, asegura que Pérez Corradi se encuentra refugiado en la triple frontera.

Hoy, sus abogados aparecieron en tribunales federales y en el Ministerio de Seguridad de la Nación para decir que no saben dónde está su cliente, insistir en su inocencia y pedir garantías para su eventual entrega, algo que -según dijeron- hasta ahora no tenían.

Los abogados Carlos Broitman y Juan José Ribelli -el excomisario que estuvo detenido en la causa AMIA y luego fue absuelto- se presentaron primero en los tribunales federales de Comodoro Py 2002 y se entrevistaron con el juez federal Norberto Oyarbide.

Oyarbide había procesado y encarcelado a Pérez Corradi por encubrimiento de lavado de dinero en la causa de la mafia de los medicamentos, pero luego la Cámara Federal lo excarceló.

A los abogados de Pérez Corradi Oyarbide les explicó que esa causa pasó al juzgado de su colega Sebastián Casanello y se enteraron que el expediente estaba delegado en el fiscal Franco Piccardi, señalaron a DyN fuentes judiciales.

Luego, los abogados se dirigieron a la sede del Ministerio de Seguridad donde querían entrevistarse con la titular de la cartera, Patricia Bullrich.

Pero los atendió el jefe de Gabinete del área, Pablo Nocetti, quien les aclaró -según dijeron los propios letrados- que el Gobierno "está haciendo todo lo necesario porque hay un prófugo para detenerlo".

"Pérez Corradi sabe que viene a quedar detenido, a enfrentar un juicio oral y público -dijo Broitman-. No está pidiendo nada más que se respete la ley. Su temor es por su vida. El es ajeno a cualquier tipo de vinculación con el triple crimen y también esta convencido de que los que están detenidos son inocentes".

Según dijo, a contramano de lo que la defensa le aconsejaba, Pérez Corradi decidió fugarse en 2012 porque temía ser "el chivo expiatorio" en el triple crimen porque una de las víctimas, Sebastián Forza, le debía dinero y lo había denunciado por amenazas.

Ribelli explicó que "hemos pedido las garantías necesarias para que Pérez Corradi pueda estar a derecho" y señaló que "en los últimos días" le transmitió ese mensaje a la defensa.

Broitman, por su parte, añadió incluso: "Compartimos lo que está haciendo este Gobierno que tiene una política de Estado para combatir el narcotráfico".