Nene se suicidó porque no soportaba ir al colegio

Se arrojó del quinto piso del departamento donde vivía con su familia. Dejó una conmovedora carta de despedida al lado de su juguete favorito.
Miércoles 20 de enero de 2016
Un niño de 11 años se arrojó del quinto piso del departamento donde vivía con su familia porque no soportaba ir al colegio. Pero antes de hacerlo escribió una carta de despedida que dejó al lado de su juguete favorito.

“Papá, mamá, estos 11 años que llevo con vosotros han sido muy buenos y nunca los olvidaré, como nunca os olvidaré a vosotros. Papá, tú me has enseñado a ser buena persona y a cumplir las promesas, además, has jugado muchísimo conmigo. Mamá, tú me has cuidado muchísimo y me has llevado a muchos sitios. Los dos sois increíbles, pero juntos sois los mejores padres del mundo. Tata, tú has aguantado muchas cosas por mí y por papá, te estoy muy agradecido y te quiero mucho. Abuelo, tú siempre has sido muy generoso conmigo y te has preocupado por mí. Te quiero mucho. Lolo, tú me has ayudado mucho con mis deberes y me has tratado bien. Te deseo suerte para que puedas ver a Eli. Os digo esto porque yo no aguanto ir al colegio y no hay otra manera para no ir. Por favor espero que algún día podáis odiarme un poquito menos. Os pido que no os separéis papá y mamá, sólo viéndoos juntos y felices yo seré feliz. Os echaré de menos y espero que un día podamos volver a vernos en el cielo. Bueno, me despido para siempre. Firmado Diego. Ah, una cosa, espero que encuentres trabajo muy pronto Tata. Diego González”.

La carta de despedida la había dejado junto a Lucho, un muñeco de Los Lunnis, una serie de televisión infantil de marionetas que se emite en España, en la que saludaba a su familia y pedía que algún día pudieran odiarlo “un poquito menos”, por la decisión que tomó.

Los forenses realizaron exámenes en el cuerpo del niño para saber si fue víctima de abusos sexuales, “y, sin embargo, esas muestras no han sido analizadas jamás”, afirmó Robinson Guerrero, el abogado de la familia.

“No soportaba el colegio, la presión que tenía allí. En los últimos tiempos nada más que decía: ‘Mamita, yo no quiero ir al colegio'”, contó la madre, quien le decía: “Pero hijo, si eres muy buen estudiante”, y él respondía “sí, pero no, no, no”.

Esa situación, explica Carmen, sucedió en varias oportunidades, pero nunca lograban que el niño les cuente qué era lo que sucedía en el colegio.

La Policía descartó que se tratara de un caso de bullying y la juez de Instrucción 1 de Leganés se dispone a archivar la causa.