Los siete errores que cometen los hombres en la cama

Jueves 21 de enero de 2016
A la hora de la intimidad, los hombres cometen errores comunes que muchas veces las mujeres callan, pero es importante recordar que la comunicación es muy importante en toda relación.

A continuación te contamos cuales son estos errores.

Las caricias en partes íntimas

La vagina es mucho más complicado que el pene, pero no cabe duda que es una de sus mayores debilidades cuando se tiene sexo. Hombres deben ser un poco más delicados al tocar a su pareja, ya que es una parte muy sensible que se debe saber estimular.

Sean más delicados con los pechos

A la mayoría les encanta jugar con los pechos y es una de las partes que más excitan a las mujeres. Sin embargo, hay quienes los tocan con extrema brusquedad, como si se trataran de pelotas.

Dediquen tiempo a las caricias y besos previos

No todo el placer se debe a la penetración, así que no esperen que las mujeres se sientan agradecidas si sólo se la pasan en esas. Tienen un cuerpo lleno de puntos débiles para explorar.


No abusen con los azotes

Un azote en pleno apogeo de la pasión no está nada mal e incluso puede excitar mucho. Pero que nos deben dar nalgada tras nalgada como desquitándose, ya es algo que se pasa de la raya y deja de ser bueno.

Calladitos se ven mejor

Si están en plan romance, no sobra un te quiero, un te amo o cualquier palabra tierna. Sin embargo, como casi siempre se dejan llevar por la pasión desenfrenada y las relaciones más salvajes, eviten abrir la boca si es para decir cosas como ¿Te Gusta? ¿Lo hago bien?

No se coman la oreja de su pareja

¿Cómo puede ser erótico tener la oreja llena de babas? Es cierto, la oreja para muchos puede ser un punto muy sensible, pero por favor… no se pasen, una leve caricia con la lengua basta, no creo que nadie disfrute que prácticamente se le coman la oreja y se la dejen babeada.

No chupen el dedo gordo del pie de su mujer

La mayoría de las mujeres no disfrutan de eso, es más, no es algo normal. No hay nada más asqueroso que los pies, por lo tanto descarten ese tipo de cosas tan extrañas.