'Narcomisario' hace celda a su medida

“Le dije a mi mujer que llamara a un herrero y a un albañil para que se encargaran de la obra. Todo salió de mi bolsillo”, contó Gustavo Pereyra alias “Gula Gula”, vinculado a “Los Monos”.
Domingo 24 de enero de 2016
El ex comisario Gustavo Pereyra no estaba contento con la celda en la que le tocaba cumplir su condena por colaborar con el grupo narcocriminal Los Monos desde su puesto en la Secretaría de Delitos Complejos de Santa Fe, así que tomó una decisión que, increíblemente, fue aceptada por la fiscalía de Rosario: se construyó su propio calabozo.

Pereyra había sido enviado en 2013 a una celda en la subcomisaría 18a a la que calificó como “inmunda”, lo que motivó la propuesta del comisario millonario de construir su propia celda en la Unidad de Seguridad Zona Rural, ubicada sobre la ruta 21. ¿De dónde salió su fortuna? Según declaró, de una importante herencia familiar.


El lugar en el que el apodado “Gula-Gula” se encontraba preso había sido su oficina en los tiempos en los que estuvo al frente de la unidad. Por supuesto, el espacio debió ser reformado para que estuviera en condiciones. “Instalé rejas en las puertas y en las ventanas y cerré todo. Le dije a mi mujer que llamara a un herrero y a un albañil para que se encargaran de la obra. Todo salió de mi bolsillo”, contó el comisario a La Nación.

En la Justicia aseguran que este hombre no tenía contacto directo con Los Monos, y que para ello usaba como nexo al suboficial Juan Maciel, quien les proporcionaba información a los hermanos Cantero, cabecillas de la banda, y además, de acuerdo a las escuchas telefónicas, se encargaba también de recaudar dinero de actividades ilícitas para su jefe.

Pereyra estuvo preso en dos oportunidades, y aunque actualmente se encuentra en libertad adelantó que cuando vuelva a declarar explicará en detalle funcionamiento de la estructura de recaudación ilegal de la policía.