"Trapito" de San Martín acusó a joven agredido de "violencia de género"

Se trata de Andrea Jáuregui, quien aseguró que Fernando Jorge Abelik salió a defenderla de los insultos y agresiones de Leonel Biasutti. "Respetala que es una mujer", le dijo al joven y lo noqueó causándole doble fractura de mandíbula.
Martes 26 de enero de 2016
Andrea Jáuregui, la "trapito" que protagonizó un violento incidente que terminó con un joven agredido en el partido bonaerense de San Martín, acusó hoy a la víctima del ataque de "violencia de género", de insultarla y de querer golpearla.

"En realidad (Leonel Biasutti) no es la víctima, las víctimas terminamos siendo todos nosotros", aseguró y advirtió que, en este caso, "la ley contra la violencia de género se la pasan por cualquier lado, menos por la conciencia".

De acuerdo a lo relatado por Jáuregui, Biasutti, quien sufrió doble fractura de mandíbula por la trompada que le aplicó el empleado municipal Fernando Jorge Abelik, "aparece de la esquina (de un boliche) y quería golpearme".

Según el testimonio dado por la cuidacoches, Biasutti "se baja del auto con una jarra de vino" y remarcó que desde el principio del incidente "lo único que hace es insultarme y gritarme, y me dice que es hijo de un fiscal".

Jáuregui explicó que en un momento, cuando ya estaba Abelik y sus amigos, Biasutti se le acercó por atrás "insultándome" y es cuando interviene el agresor y le dice: "Respetá que es una mujer".

"Este chico, que le digo 'El Gordo', le pega una trompada y nos acercamos a auxiliarlo (a Biasutti), se llama a la ambulancia y viene la policía, se lo trató muy bien", continuó la mujer.

Jáuregui negó que Abelik se desempeñe como cuidacoches en la zona y comentó que sólo concurría a los boliches de la zona.

Para la mujer, Biasutti "en realidad no es la víctima, las víctimas terminamos siendo todos nosotros".

"Lo que muestra la cámara parece que él es la víctima, pero lo que tiene que mostrar anteriormente ahí se va a mostrar que el chico no es ninguna víctima y la ley contra la violencia de género se la pasan por cualquier lado, menos por la conciencia", concluyó.