Peligra el Carnaval de Brasil por la crisis económica

El aumento del paro y la inflación, está desinflando la euforia y los bolsillos de los brasileños. Han cerrado tiendas de disfraces y esto ha afectado a la fiesta más importante del año.
Martes 26 de enero de 2016
Por ejemplo, la ciudad de Porto Ferreira, en el interior de Sao Paulo, necesitaba una ambulancia, así que la alcaldesa decidió dedicar los 150.000 reales (33.600 euros) que gastaban en el Carnaval a la secretaría de salud. En Irati, en Paraná, los 100.000 reales del desfile se invertirán en obras para evitar las inundaciones en el centro del municipio. El Ayuntamiento de Rolim de Moura, en Rondonia, construirá aulas con los 120.000 reales presupuestados para el Carnaval y Júlio de Castilhos, en Rio Grande do Sul, dedicará los 24.000 reales presupuestados para fiestas en reformar sus carreteras.

La prensa calcula que en más de un centenar de ciudades el carnaval será cancelado o reducido a su mínima expresión.

Mientras que en Río de Janeiro, el alcalde la ciudad, Eduardo Paes, decidió doblar la subvención pública a las escuelas de samba (de 12 a 24 millones de reales), a pesar de que la crisis también aprieta.

La presidenta, Dilma Rousseff, amenazada por un proceso de destitución, las continuas revelaciones de corrupción y las dificultades económicas son temas centrales que recorrerán las calles brasileñas durante el Carnaval.