Huracán le ganó con lo justo a Caracas

El único gol del encuentro lo convirtió el ingresado Mariano González, a los 29 minutos del segundo tiempo, luego de un centro de Cristian Espinoza.
Miércoles 3 de febrero de 2016
Sin aprovechar al máximo la debilidad del rival ni haber jugado un tiempo con superioridad
numérica, Huracán le ganó 1 a 0 a Caracas en el estadio Tomás Adolfo Ducó, en la ida del repechaje de la Copa Libertadores.

El conjunto venezolano jugó con diez hombres desde los 44 minutos de la etapa inicial porque fue expulsado Miguel Mea Vitali luego de darle una patada muy fuerte a Mauro Bogado.

El Globo fue siempre superior a su rival, contó con las mejores chances, aunque no siempre estuvo fino en la definición y otras veces chocó con un seguro Fariñez en el arco.

La revancha se disputará en Caracas el martes 9 desde las 21:45.
Huracán siempre fue protagonista, desde el primer minuto de juego, con intenciones de asegurar la serie en el encuentro de ida.

Caracas si bien amontonó mucha gente en defensa, no ocupó bien los espacios y por momentos el local tuvo facilidades para atacar.

De hecho, el equipo de Eduardo Domínguez en la primera parte explotó su costado derecho con buenas proyecciones de San Román sumado a la lucidez de Patricio Toranzo y Daniel Montenegro para pasar el balón, además de los desbordes de Espinoza.

Encima, el conjunto venezolano daba ventajas en el juego aéreo y padeció en más de una ocasión la altura de Diego Mendoza, de correcta labor a la hora de reemplazar al suspendido Wanchope Ábila.

Huracán contó con tres chances claras para marcar, pero en una el travesaño le dijo no a Montenegro y en las otras dos Fariñez (de grandes condiciones pese a sus 17 años) le tapó el gol a Espinoza y Matías Fritzler.

Cuando estaba por culminar la etapa, la expulsión de Mea Vitali pintaba para ser el quiebre definitivo del juego de cara a lo que vendría.

Sin embargo, el equipo de Eduardo Domínguez no aprovechó la superioridad numérica y no tuvo paciencia para hacer circular la pelota para que aparezcan espacios ante un rival que estaba cada vez más atrás.

Cuando parecía que Fariñez era imposible de vencer y con el Globo volcado en ofensiva gracias a dos cambios de Domínguez que aglutinó gente en ataque, el desequilibrio llegó en una jugada en la que hubo varios centros producto del corazón para lograr el objetivo a pesar de la falta de claridad conceptual .

En uno de ellos, Espinoza colocó la pelota al medio del área y Mariano González puso el botín para empujarla y sacar la diferencia.

Es cierto que Huracán pudo haber sacado una diferencia mayor ante un rival que, a priori, pareció bastante débil, aunque también es una realidad que no recibió ningún gol y que este equipo sabe jugar bien los partidos en condición de visitante.