Huracán jugó mal, perdió pero clasificó a la fase de grupos

El Globo perdía 2 a 0 ante Caracas, con un hombre menos, pero a los 46 minutos un cabezazo de Mendoza le dio el pasaje por diferencia de gol debido a que hace una semana ganó por 1 a 0 en el Ducó.
Miércoles 10 de febrero de 2016
Huracán clasificó a la fase de grupos de la Copa Libertadores de América tras perder con Caracas, de Venezuela, por 2-1, como visitante, beneficiado por el triunfo por 1-0 en la ida de la primera fase que cerró un resultado global de 2-2.

Con un gol agónico del delantero Diego Mendoza a los 46 minutos del segundo tiempo, el Globo igualó la serie que lo tenía en desventaja por los goles de Caracas convertidos por Rubert Quijada (46m. PT) y colombiano Paulo Arango (37m. ST).

El equipo dirigido por Eduardo Domínguez, subcampeón de la última Copa Sudamericana, pasó por segunda vez consecutiva la primera fase del certamen sudamericano y accedió al grupo 4 que integran Peñarol, de Uruguay, Atlético Nacional, de Colombia, y Sporting Cristal, de Perú.

El debut en la tercera participación en la Copa Libertadores será ante los colombianos de Medellín el próximo martes 23 de febrero en el estadio Tomás Adolfo Ducó.

El conjunto de Parque de los Patricios completó un mal partido pero la victoria que consiguió la semana pasada como local y el milagroso tanto de Diego Mendoza, uno de los refuerzos para esta temporada, le permitieron pasar la fase a la que accedió por ser el equipo argentino que más lejos avanzó en la Copa Sudamericana 2015, en la que llegó a la final.

Huracán, que en el torneo local ocupa el último puesto en los promedios, todavía no logró alcanzar el nivel que lo llevó a ser subcampeón de la Sudamericana y su versión se pareció más a la del equipo que el año pasado se salvó del descenso en la última fecha.

Con un plantel corto y una eventual partida de su goleador Ramón Abila, el DT Eduardo Domínguez, quien cosechó su primera derrota en el ámbito internacional luego de doce partidos, tendrá la difícil tarea de afrontar la doble competencia.

Con la ventaja a su favor y ante la ausencia por lesión del delantero Cristian Espinoza, el joven entrenador se decidió por Mariano González, héroe en la ida por convertir el gol y villano en la vuelta por la expulsión, para reforzar el mediocampo y dejó como única referencia al goleador Ramón Abila.

'Wanchope', que regresó al equipo beneficiado por la anmistía que otorgó Conmebol ya que cumplió una de las tres fechas de suspensión por su expulsión en la final de la Copa Sudamericana, quedó muy solo en ataque y tampoco fue asistido por los creadores Patricio Toranzo y Daniel Montenegro.

Domínguez planteó un equipo para tener la pelota con el doble cinco compuesto por Mauro Bogado y Matías Fritzler más la creación de González, Toranzo y Montenegro pero el mal estado del campo de juego y las constantes imprecisiones le impidieron llevar a cabo esa idea.

Luego de un flojo primer tiempo, cuando se jugaba el primer minuto de descuento, Caracas igualó la serie luego de un cabezazo del defensor Rubert Quijada, quien conectó un centro desde la izquierda enviado por Christian Flores a la espalda de Martín Nervo y aprovechó la salida en falso del arquero Marcos Díaz.

El 'Globo', que a los 18 minutos fue beneficiado por un gol anulado a Caracas por una supuesta posición adelantada del colombiano Paulo Arango, marcó mal la salida de un córner en la última jugada y se fue en desventaja al descanso.

En el segundo período, Huracán no mejoró la imagen y a pesar de tener muchos jugadores de buen pie careció de ideas para abastecer a un solitario Abila.

El Globo tampoco pudo tener la posesión de la pelota y sufrió mucho en defensa y si el local no amplió el marcador fue por las malas definiciones de Over García y Arango, ambos mano a mano con Marcos Díaz.

En el peor momento de Huracán en el partido, Mariano González cometió una dura falta y el árbitro paraguayo Enrique Cáceres le mostró la segunda tarjeta amarilla.

Caracas fue en busca del gol de la clasificación y lo consiguió a siete del final con un gran disparo de Arango al segundo palo tras una buena acción individual y ante el quedo de la defensa visitante.

Domínguez mandó a la cancha a Mendoza y a Ezequiel Miralles en busca del milagro que se concretó con participación de éstos futbolistas.

Toranzo se iluminó por primera vez en el partido y abrió para Miralles, que envió un centro preciso para Mendoza, quien conectó de cabeza y desató el festejo del banco de suplentes y del puñado de 'quemeros' que viajaron a la capital venezolana.