5 consecuencias nefastas para tu salud por falta de sexo

Viernes 12 de febrero de 2016
Tu vida sexual puede ser más importante de lo que te imaginas para tu salud. Así lo señalan varias investigaciones realizadas en universidades de todo el mundo.

Considerado casi como un tema tabú en la historia, lo cierto es que el sexo puede tener muchos más beneficios para la salud de lo que crees.

Al menos así lo demuestran una serie de estudios que han revelado como el tener una vida sexual activa nos puede favorecer desde el buen humor hasta disminuir las posibilidades de sufrir un ataque cardiaco.

A continuación algunos de los efectos de la falta de sexo, según los datos recogidos por el diario La Vanguardia de México.

1. Mal humor. En un estudio realizado por el sexólogo Norbert Livinoff, se determinó que la falta de sexo afecta de manera particular en el humor, debido a que luego de un lapso considerable de tiempo sin relaciones, las personas se muestran malhumoradas, irascibles y de difícil trato.

2. Estrés. Según una investigación de psicólogos de la Universidad de Gottinga, Alemania, la falta de sexo en una pareja puede producir estrés en ambos, así como mayor tensión en la relación y una importante cantidad de malentendidos que pueden afectar a la pareja.

3. Ataque cardiaco. Aunque no lo creas el sexo es considerado un excelente ejercicio cardiovascular, de manera que el hacerlo de manera esporádica y e no hacerlo puede repercutir en un mayor riego de ataque cardiaco y muerte súbita, sobre todo en mujeres, según un estudio de la Universidad de Tufts, Estados Unidos.
4. Depresión. Según explica la psicoanalista Cristina Castillo, la baja en el deseo sexual puede ser una consecuencia de la depresión, aunque también la misma falta de sexo puede ser una de las causas de este trastorno, que puede llegar a ser muy nocivo

5. Baja autoestima. En muchos caso la imposibilidad de encontrar una pareja, puede ir minando la autoestima de muchos, algo que finalmente afecta nuestras relaciones personales. “La falta de sexo por periodos largos se ha relacionado con la disminución de la satisfacción personal y mutua, con desánimo y apatía en la comunicación, con rutina, aburrimiento, inercia y desinterés, que impactan en la calidad de vida de una persona”, indican investigadores.