"Estamos como locos, Einstein estaría contento"

Lo dijo la física cordobesa Gabriela González, después de confirmar el hallazgo de ondas gravitacionales. "Ahora conocemos el universo un poco más", afirmó.
Viernes 12 de febrero de 2016
La física argentina Gabriela González tuvo el mérito –como una de las líderes del proyecto LIGO en los Estados Unidos– de escuchar y grabar el sonido de dos agujeros negros colisionando a un billón de años luz de distancia. Ese sonido era la confirmación de la existencia de las ondas gravitacionales predichas por Albert Einstein hace un siglo. Toda una revolución que acaparó a la prensa mundial.

González nació el 24 de febrero de 1965 en Córdoba. Y ayer fue la vocera de LIGO Science Collaboration, una organización en la que trabajan los más de mil científicos que estuvieron detrás del hallazgo. En la página web de la Universidad de Louisiana, donde es profesora desde el 2001, la argentina cuenta que su investigación está enfocada en la detección de ondas gravitacionales. Sus allegados dicen que le dedicó la vida a este logro.

“Soy profesora en el Departamento de Física y Astronomía en la Universidad de Louisiana, donde hay un equipo grande de personas trabajando en la materia (ondas gravitacionales), desde la teoría y la experimentación”, se presenta la científica cordobesa.

“Yo investigo las ondas que son producidas por los sistemas binarios de estrellas compactas en las últimas órbitas de sus bailes cósmicos, antes de que se transformen en agujeros negros”, explicó durante la conferencia.

El camino de preparación, sacrificio y trabajo que la llevó a ser parte de este descubrimiento se inició en la Universidad de Córdoba, donde en 1988 obtuvo su licenciatura en física. Allí conoció a su esposo, Jorge Pullin, en en una reunión sobre física gravitacional.

“Creo que somos el ejemplo vivo que demuestra que Einstein estaba equivocado cuando dijo que la gravitación no puede hacerse responsable de que las personas se enamoren, porque nosotros nos conocimos estudiando la teoría de la gravedad”, bromea González en su autobiografía online.

Al poco tiempo de conocerse, la pareja se fue a vivir a EE.UU.. En 1995, González obtuvo un doctorado en física de la Universidad de Syracuse. Luego, ese mismo año, consiguió un trabajo como investigadora científica en el Center for Space Research en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Dos años después se unió como profesora asistente en la Universidad Estatal de Penn y en el 2001 a la Universidad de Lousiana.

“Es tan emocionante para todos nosotros y para el mundo, ahora conocemos el universo un poco más, sabemos que existen agujeros negros que colisionan y forman otros más grandes”, declaró ayer esta cordobesa que pasará a la historia de la ciencia mundial y de la Argentina. Y después de recibir una ovación, más relajada soltó: “La verdad es que estamos todos como locos, creo que Einstein estaría muy contento”.