Francisco calificó su cita con Kiril como 'un regalo de Dios'

El Papa y el patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa pusieron fin a mil años de amistad tras mantener una reunión en La Habana. El Sumo Pontífice se drigirá hacia México.
Viernes 12 de febrero de 2016

El papa Francisco y el patriarca ortodoxo ruso Kiril (Cirilo) se encontraron este viernes en la sala presidencial del aeropuerto de La Habana, en Cuba, y se dieron un abrazo, en la que es la primera reunión de los líderes de las dos Iglesias tras el cisma de 1054.

Francisco llegaba desde Roma e hizo escala en la isla caribeña para poder encontrarse con Kiril, que se encuentra en Cuba con motivo de una visita a Latinoamérica.
"Finalmente", fue la primera expresión del Papa antes de abrazarse con el patriarca Kiril.

"Es un encuentro muy querido tanto por mí, como por mi hermano Kiril", señaló Francisco a los periodistas presentes en el avión que lo trasladó a La Habana.

Después del saludo y posar unos minutos para las fotografías, los líderes religiosos se quedaron solos junto a sus traductores.


El abrazo histórico entre Francisco, líder de 1.200 millones de católicos en el mundo, y de Kiril, patriarca de 165 millones de ortodoxos, puede representar un acercamiento mucho más profundo y abrir el camino hacia una visita del Papa a Rusia, alegan analistas del tema religioso.


Juan Pablo II y su sucesor, Benedicto XVI, mantuvieron negociaciones para un encuentro con los ortodoxos rusos, el cual nunca llegó a concretarse. El último envió un
mensaje de felicitación a Kiril por su entronización como patriarca de Moscú el 1 de febrero de 2009, en el que insistió en la importancia de seguir trabajando por la comunión entre los cristianos.


Tres años después, con motivo de una visita del ruso a Polonia, Benedicto XVI le transmitió un nuevo saludo y aseguró que ese acontecimiento suscitaba esperanza para el futuro, al apuntar a una posibilidad de acercamiento entre la institución ubicada en Moscú y la Santa Sede.


Más recientemente, en febrero de 2015, el patriarca agradeció al Vaticano por tener una "postura equilibrada" ante la crisis entre Rusia y Ucrania; y, a mediados de año,

Francisco indicó que la Iglesia Católica estaba dispuesta a que la Pascua fuera festejada el mismo día por todos los cristianos.