El Papa llegó a México

Se trata del segundo país con más católicos en el mundo, detrás de Brasil. Pero su reallidad política y social es complicada. Pobreza, violencia, corrupción, tráfico de drogas, trata de personas y feminicidio. Francisco se referirá a estos temas durante su discurso.
Sábado 13 de febrero de 2016

El jefe de la Iglesia Católica fue recibido en el aeropuerto de la capital por el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera, además de cuatro niños ataviados con trajes típicos y las principales autoridades del clero local.

Con mariachis y bailes típicos se recibió al pontífice en el hangar, donde unas 5.000 personas apostadas en gradas gritaban vivas y agitaban pañuelos blancos al verlo bajar del avión.

Un gran número de invitados especiales agitaban pañuelos verdes, blancos y rojos -los colores de la bandera de México- así como amarillos del Vaticano, en gradas colocadas para la ocasión.


Cuatro niños de igual número de estados de México se aproximaron y le acercaron un cofre que según el programa oficial contenía tierra del país.

Mientras caminaba por la pista del aeropuerto internacional, artistas mexicanos entonaron una canción compuesta especialmente para su visita, "México se pinta de luz", mientras los organizadores de la bienvenida iluminaron el lugar con luces azules.

Un coro compuesto de niños y artistas mexicanos como Lucero y Cristian Castro entonaron "Luz", una canción compuesta especialmente para la llegada del pontífice argentino. Sonriente, Francisco saludó a la multitud presente acompañado por la pareja presidencial.

"¡Francisco, Francisco, Francisco!", "¡Esta es la juventud delpapa!". "¡Francisco hermano, ya eres mexicano!", "¡Queremos que el papa Francisco nos dé su bendición!", se oía entre los asistentes.

Cientos de invitados, miembros del gobierno y jerarcas católicos fueron convocados al hangar presidencial, donde aún antes de su arribo un par de mariachis ambientaba el lugar con su música y un grupo interpretaba bailables de distintas regiones del país. En las tribunas, algunos presentes ondeaban pañuelos blancos.

A unos kilómetros del aeropuerto, miles de personas se acercaban a las calles por donde se tiene previsto que pase el pontífice.

"¡Se ve, se siente, el Papa está presente!", gritaba la gente acomodada sobre la avenida Bicentenario.

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Durante su visita al país, la primera como pontífice, Jorge Mario Bergoglio recorrerá seis localidades y hablará de la violencia que vive el país, de la inmigración y la marginación que sufren amplios sectores de la sociedad, entre ellos los indígenas.