Pedido de arresto del publicista de Lula complica a Dilma

La justicia investiga si el consultor Joao Santana recibió pagos fraudulentos con dinero de Petrobras. También fue asesor de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
Martes 23 de febrero de 2016
La orden de detención del publicista de la campaña presidencial de Dilma Rousseff, emitida por la justicia brasileña, abre un nuevo frente de tormenta para la jefa de Estado, que ya enfrenta dos procesos con potencial para terminar su mandato y una aguda crisis económica.

La justicia ordenó el arresto de Joao Santana, un influyente consultor político en América Latina que también asesoró con éxito al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2011), del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) que gobierna en Brasil desde 2003.

Su objetivo es aclarar si una serie de pagos que recibió en el exterior provienen de la gigantesca constructora Odebrecht, acusada de participar en el fraude que desvió más de 2.000 millones de dólares de la estatal petrolera Petrobras.

Santana, que también fue asesor de las campañas del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro, así como de otros líderes de Latinoamérica y del presidente de Angola, no fue detenido por encontrarse trabajando en República Dominicana.

"Trabajamos sobre la línea de que podría haber recibido dinero en el exterior justamente por estar ligado al partido [de los Trabajadores]. Sería un beneficiario de la corrupción en Petrobras", dijo el comisario de la Policía Federal (PF) Filipe Pace en una rueda de prensa.

En medio de una crisis de gran escala, la noticia suma más sombras al gobierno de Rousseff, reelecta en octubre de 2014.

Con un apoyo popular de apenas 10% tendrá que enfrentar este año dos procesos con potencial para terminar precozmente con su mandato: un pedido de juicio político por manipular las cuentas públicas y una denuncia del principal partido opositor, el PSDB, por abusos cometidos durante la campaña presidencial del año pasado.

La eventual aparición de un vínculo entre la financiación de la carrera por la reelección y los sobornos en la petrolera podría convertirse en un peligroso elemento para la causa que tramita la corte electoral.

"El juego está cada vez más próximo al [palacio presidencial de] Planalto. Hay evidencias cada vez más robustas (...) y con eso las chances de una decisión negativa en el Tribunal Superior Electoral", dijo a la AFP el experto en ciencias políticas Carlos Pereira, profesor de la prestigiosa universidad privada Fundación Getulio Vargas.