Gobierno cerró el primer bimestre con ahorro fiscal

Los datos parciales de enero y febrero del desempeño de las finanzas de la Administración Central revelan una singular austeridad del gasto.
Miércoles 2 de marzo de 2016
Por segundo mes completo consecutivo bajo la gestión del Gobierno de Cambiemos, la Secretaría de Hacienda registró una amplia diferencia positiva entre los ingresos percibidos en el período por el cobro de impuestos, el Sistema de Seguridad Social y otros menos relevantes, incluidos los ahora muy reducidos giros de utilidades del BCRA y Anses, y las erogaciones por parte del Poder Ejecutivo, ahora con 22 Ministerios, más los del Poder Legislativo y el Poder Judicial.

Todavía el secretario de Hacienda, Gustavo Marconato, no logró cerrar los números base caja de 2015 del conjunto del sector público nacional, que comprende administración central, Anses, Pami y organismos descentralizados, más las aplicaciones financieras y gastos e ingresos no figurativos, producto de una herencia en estado crítico, según describió el presidente Mauricio Macri en la apertura de la 134 Sesiones Ordinarias del Congreso Nacional.

Sin embargo, esa falencia no le impidió avanzar con la contabilización de los recursos ingresados a la administración central, así como de los gastos ejecutados, aunque no todos pagados.

En enero, esa cuenta cerró con un superávit de $36.837 millones, casi duplicando el que se había informado un año antes, mientras que en febrero el excedente se achicó a $20.352 millones, aunque en términos relativos se multiplicó por 26 respecto de los mínimos $701 millones anotado en febrero de 2015.

De ahí que el resultado del bimestre, en términos devengado, esto es ejecutado, cerró con un excedente neto de recursos de $57.189 millones, $36.852 millones, más que en los dos primeros meses de 2015, pese a que desde el 10 de diciembre el Gobierno redujo las retenciones sobre las exportaciones del complejo oleaginoso y eliminó el resto al maíz, el trigo, los productos de las economías regionales, incluidos los industriales y a la minería; al tiempo que otorgó un bono de fin de año a los sectores de menores ingresos.

La "desastrosa" herencia, con "un Estado desordenado y mal gestionado, con instrumentos de navegación rotos, se ocultó información, faltan documentos, no hay estadísticas, cuesta encontrar un papel", dijo el Presidente, fue clave para que los responsables de cada área de gestión se vieran imposibilitados de ejecutar plenamente las erogaciones autorizadas por el Presupuesto 2016.

Los casos más notorios, según las estadísticas de Hacienda de los 22 Ministerios 5 sobresalieron por el muy bajo grado de ejecución, con el de Modernización que al 28 de febrero no había usado un solo peso de los $701 millones autorizado para el año, tras la modificación presupuestaria; seguido por el de Interior 1,1%; Turismo 2,2%; Jefatura de Gabinete 3,5%; Medio Ambiente 3,6% y Cultura 4,7 por ciento.

En el otro extremo, aunque dentro del límite admitido para el período del 16,6% de la cuota para todo el año se ubicaron el Ministerio Público 16% y de Seguridad 13,6 por ciento.

Sin embargo, de acuerdo con los objetivos presentados por el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, y con la contabilización del resto de las partidas correspondientes a la Anses, Organismos descentralizados y Fondos Fiduciarios, se prevé que en los próximos meses el grado de ejecución presupuestaria será sustancialmente más amplio y tenderá a repetirse el rojo fiscal, aunque más atenuado que 7% del PBI heredado.