La Justicia ordenó una inspección ocular en la ex Side

Se investiga si un exagente de inteligencia robó información tecnológica cuando ya había sido despedido de su cargo como Director Administrativo de Tecnologías de la Información.
Miércoles 2 de marzo de 2016
El juez federal Rodolfo Canicoba Corral realizó una inspección ocular en la ex-SIDE, en el marco de la causa donde se investiga a un exagente de inteligencia por el robo de información tecnológica cuando ya había sido despedido de su cargo como Director Administrativo de Tecnologías de la Información.

Fuentes judiciales informaron a NA que el magistrado, junto al fiscal federal Ramiro González, llevaron a cabo una inspección ocular en varias instalaciones del edifico ubicado en 25 de Mayo 11, en las cuales se habría cometido el hecho por el que se investiga a Patricio Galán.

Se trata de una denuncia efectuada por la propia Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Concretamente, la diligencia tuvo lugar en el piso 10 del edificio, en las instalaciones que ocupaba Galán, donde trabajaban al menos otros cuatro empleados y se constató que no había cámaras de seguridad.

Al principio, según señalaron fuentes judiciales a NA, hubo cierta reticencia al ingreso de los funcionarios de la Justicia y Canicoba Corral advirtió que de no permitirle llevar a cabo la inspección realizaría un allanamiento.

La causa se originó por una denuncia hecha por el abogado de la Dirección Administrativa de Asuntos Jurídicos de la AFI, Jorge Amaro, a raíz de que Galán el 25 de enero pasado pidió a dos empleados a su cargo que "migrasen el servicio y la información del correo electrónico de la Agencia, hosteado en servidores de Provincia Net, y el sistema PMB referido a la Escuela Nacional de Inteligencia, hacia un hosting personal denominado Digital Ocean, para así proceder a la eliminación de toda información que quedara en el servidor Provincia Net, motivo por el cual el servidor quedó como no disponible en la Agencia".

La orden fue dada por Galán cuando ya había sido expulsado como Director y sin que de ello supieran los dos empleados que llevaron adelante la orden de mudar la información.

Para los denunciantes, la conducta del exagente puso en riesgo el sistema de seguridad, amén de la violación de secreto que debió guardar el exespía, aunque luego la información que él logró mudar se pudo recuperar.

La AFI recordó en la denuncia que cuando se decidió cesar elcontrato de Galán, éste dijo que "esperaba una justa compensación adicional a la liquidación final de sus haberes con motivo de haber aportado a la Agencia el programa de encriptado de e-mails, el cual estaba en uso y cuyo interés primero fue venderlos a
dicho organismo, por lo cual conservaría los códigos del programa ya que estos no estaban en la Agencia dado que carecerían de los medios de seguridad necesarios".