Acusan a Jaime por enriquecimiento ilícito

El fiscal Carlos Rívolo elevó a juicio el caso del aumento patrimonial del ex secretario de Transporte. Según el fiscal, se le imputa haber realizado 29 adquisiciones de bienes que no puede justificar.
Jueves 3 de marzo de 2016
Ricardo Jaime se enriqueció ilícitamente entre 2003 y 2009 cuando fue el secretario de Transporte de Néstor y Cristina Kirchner.

La acusación judicial contra el ex funcionario quedó formalizada cuando el fiscal federal Carlos Rívolo presentó ante el juez Sebastián Casanello la elevación a juicio oral y público de uno de los tantos casos de corrupción en los que está imputado Jaime.

Según el fiscal, a Jaime se le imputa haber realizado 29 adquisiciones de bienes que no puede justificar.

Solo para ejemplificar: Jaime, mientras manejaba los subsidios millonarios y los contratos de obra pública ferroviaria, compró un avión de 4 millones de dólares. Y un diario y una radio para hacer política kirchnerista en Córdoba. Y un hotel y una casa en Carlos Paz. Y una casa de fin de semana en San Isidro. Un departamento de Barrio Parque y otro en Jureré, Florianópolis, Brasil.

Varios autos de alta gama, casas en un country de Córdoba, acciones de un Spa familiar y alguna que otra cosa.

La ecuación es muy simple: todos esos bienes se compraron con el producto de la corrupción en el área de Transporte. Los empresarios pusieron dinero a cambio de negocios y controles laxos. Jaime ya fue condenado por recibir coimas de dos empresas a las que debía controlar y por su responsabilidad en la Tragedia de Once.

Según lo demostrado en la causa judicial, Jaime y sus testaferros no pudieron justificar una suma cercana a los 12 millones de pesos. Y a eso falta agregarle el yate de 1 millón de dólares que se le atribuye al ex funcionario y que está retenido en Uruguay.

Para comprar los bienes Jaime armó una estructura de testaferros. Algunos de ellos surgieron del ambiente de los negocios y otros de su círculo familiar.

Rívolo pidió que sean elevados a juicio como testaferros la ex esposa de Jaime Silvia Reyss y las dos hijas de ella, Agostina y Lorena Jayo. También su hacedor de negocios Manuel Vázquez y su hijo Julián Vázquez, quienes participaron de varias maniobras. El hermano de Jaime, Daniel, es otro de los acusados como testaferro. Alfredo Pielach y Lisandro López, integrantes de la sociedad TEBA, que maneja la Terminal de Retiro –que coimeó a Jaime- también integran la lista de acusados.

Graciela Vigna y Norberto Ledantes, padres de Sebastián Ledantes, ex marido de Julieta, una de las hijas de Jaime, también fueron elevados a juicio como testaferros. Ambos participaron de la compra de una casa en Carlos Paz que ahora está a nombre de Julieta Jaime.

La situación de Julieta Jaime aún no está definida. Para el fiscal debe ser acusada también como testaferro pero aún falta realizar un trámite judicial.