Tensión en Flores: manteros versus la ley Antipiquete

Cientos de manteros reclamaron la regularización de sus actividades y cortaron la famosa avenida textil. Efectivos de la Policía intentaron evitar el corte, respetando la nueva ley.
Viernes 4 de marzo de 2016




Un grupo de manteros mantuvo cortada desde la avenida Avellaneda, en el barrio de Flores, en medio de un operativo policial y fuerte tensión en la zona. La protesta generó grandes complicaciones para circular.

El piquete se realizço a la altura de la calle Helguera, como protesta por un operativo policial que desde primera hora les impidió armar sus puestos en la zona. La protesta también afectó a otras esquinas, como la de la calle Concordia.

Al principio el corte era intermitente. Por momentos se realizaba en forma total y en algunas oportunidades se pemitía el paso de vehículos por un carril libre.

Pero más tarde, llegaron gran cantidad de efectivos de la Policía Federal con al menos seis camiones hidrantes que generó momentos de tensión, aunque sin incidentes. Ante la situación, muchos comerciantes de los locales de venta legal cerraron cerrado sus persianas.

Según indicaron los manteros, la protesta se realizó porque la policía no permitió que instalaran sus puestos en las veredas.

Además, reclamaron que les permitieran retomar su actividad.

Los policías formaron un cordón con escudos y comenzaron a avanzar hasta empujar a los manifestantes y permitir que dos carriles queden habilitados al tránsito.

La Policía Federal llegó con al menos seis camiones hidrantes y efectivos para liberar dos carriles en la protesta que realiza un grupo de manteros en la avenida Avellaneda al 3300. (Gustavo Ortiz) "A la totalidad de los manteros les impidieron trabajar, varios funcionarios policiales les dijeron a los compañeros que no pueden armar sus puestos desde hoy y para siempre", explicó Omar Guaraz, de la asociación Vendedores Libres, sobre el motivo de la protesta.

Desde fines del año pasado la Ciudad intensificó los operativos contra manteros, con varios allanamientos e incluso en el barrio de Caballito luego del desalojo la Policía dejó una custodia para evitar que vuelvan a instalarse.