Parejas: tips para lograr un orgasmo en simultáneo

Lunes 7 de marzo de 2016
El psicoterapeuta estadounidense Edward Eichel desarrolló la técnica C.A.T. (en Español, técnica de alineación coital) con el fin de ayudar a las mujeres a alcanzar el orgasmo durante el coito sin necesidad de estimular manualmente el clítoris y lograr orgasmos simultáneos junto a tu pareja.

Desde sexo.about relatan los 9 aspectos a tener en cuenta para conseguir el placer que provoca un orgasmo a la vez.

1. La posición sexual que se usa es la posición del misionero (hombre sobre la mujer), pero con una variante. El hombre se colocará un poco más arriba, en dirección hacia la cabeza de su compañera, haciendo descansar su peso sobre ella sin sostener su cuerpo sobre sus codos. Así, su pecho quedará a la altura de los hombros de ella. Por su parte, las piernas de la mujer rodean los muslos de su compañero, mientras los tobillos descansan sobre sus pantorrillas. Es importante que los muslos de ella no estén doblados en un ángulo mayor a 45°, de lo contrario, su pelvis quedaría inmovilizada si sus rodillas se encontraran en sentido perpendicular a su torso.

2. En esta posición sexual, el pene quedará con la punta hacia abajo, en sentido vertical en vez de horizontal. Cuando el hombre realice los movimientos de penetración, presionará naturalmente con su pubis y la base externa del pene sobre el área donde se encuentran el monte de Venus, el clítoris y la uretra de ella. Tanto el clítoris como la uretra son zonas erógenas clave para el orgasmo femenino.

3. Después de la penetración, la pareja comenzará a mover la pelvis de manera coordinada, evitando los movimientos en la parte superior del cuerpo y en los brazos y piernas. Para ello, es preferible un coito que sea más suave y lento, de manera que los movimientos de la pareja sean armónicos entre sí, asemejándose a la sincronía que ocurre cuando una pareja baila y se entiende a la perfección con el lenguaje del cuerpo.

4. Los movimientos del coito serán rítmicos e idénticos en el hombre y en la mujer en cuanto a su patrón y ritmo. La pareja hará presión y contrapresión con sus respectivos genitales. Para ello, la mujer dirigirá el movimiento “hacia arriba”, mientras que la pelvis de él se mueve hacia atrás y ejerce a la vez presión contra el clítoris de su compañera. Al realizar este movimiento, el pene se insertará más profundamente en la vagina. Por su parte, el hombre dirigirá el movimiento “hacia abajo”, a la vez que la pelvis de la mujer se mueve hacia atrás y ella presiona activamente su clítoris contra la base del pene. Durante este movimiento, el pene adoptará una posición más superficial dentro de la vagina.

5. La columna vertebral de ambos estará estirada en vez de arqueada, y los músculos abdominales y de la parte baja de la espalda relajados, en lugar de tensos. Todos los movimientos serán realizados al unísono, y no de forma independiente, como sucede normalmente durante el coito.

6. Los movimientos al unísono serán mantenidos a lo largo de toda la relación íntima, permitiendo que haya un constante contacto entre el pene y el clítoris, además de la vagina. Durante un coito convencional, el pene entra y sale de la vagina, con muy poco contacto con el clítoris, por lo que las sensaciones van asociadas a la fricción y a la velocidad de los movimientos de penetración. Por el contrario, durante los movimientos del coito alineado se genera una sensación de vibración eléctrica a causa de la presión mutua entre los órganos sexuales.

7. Es muy importante que tanto la mujer como el hombre realicen activamente los movimientos del coito alineado. Es necesario evitar la tendencia habitual del hombre a querer moverse más rápido y más fuertemente a medida que aumenta la excitación y se acerca el orgasmo. Por su parte, la mujer debe evitar la tendencia a reducir la velocidad o detener sus movimientos por completo. Los movimientos incoordinados o erráticos durante esta fase de la relación íntima pueden inhibir el orgasmo en la otra persona.

8. Cuando los cuerpos permanecen perfectamente sincronizados, la transición hacia el reflejo del orgasmo ocurre espontáneamente y sin esfuerzo alguno. Incluso se mantiene el mismo patrón de movimientos, mientras que los cuerpos se entrelazan en los movimientos ondulatorios característicos del orgasmo.

9. No contengas tu respiración ni reprimas los sonidos vocales que vayan surgiendo espontáneamente durante el coito, ya que pueden afectar la intensidad y tiempo de aparición del orgasmo.