¿Qué consecuencias produce la abstinencia sexual?

Martes 8 de marzo de 2016
Si lo que estabas buscando era un pretexto más para pasar sensuales e íntimas noches bajo las sábanas con tu pareja, entonces te lo traemos: No tener sexo puede ser muy malo para tu salud y tu mente.

Anteriormente, te contamos que el tener con frecuencia relaciones sexuales puede ayudar a tener una mejor salud, previniendo el cáncer y los ataques al corazón; y además el que un estudio reveló que se reproducen más neuronas al tener una actividad sexual constante; sin embargo, lo que sucede cuando pasamos largas temporadas sin practicar sexo por nuestra propia elección es sorprendente.

Un estudio llevado a cabo por el Royal Infirmary de Edimburgo, en Reino Unido, a pesar de que la actividad sexual puede ser variable, la abstinencia o no empleo de los genitales en la actividad sexual, puede revelar debilidades de la personalidad, ya que, el ayuno sexual puede aumentar por ejemplo, el riesgo de depresión y empeorar la autoestima, así lo menciona Muy Interesante; y es que tanto las féminas como los hombres que pasan largos periodos sin sexo, tienden a dudar de su “eficacia sexual” y pueden sentir miedo de cara a la penetración tras el periodo de abstinencia.

Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la sexualidad como un aspecto central del ser humano. En este sentido, Rosa Sanz, sexóloga y educadora afectivo sexual, considera que “no tener un bienestar sexual puede afectar el estado anímico, incluso a la autoestima”. Aunque reconoce que no a todos los pacientes les afecta por igual, puesto que la experiencia sexual y la forma de vivirla dependen de cada uno de ellos, así lo menciona El País. Hay incluso quiénes renuncian al contacto íntimo para siempre. "Pero lo cierto es que la abstinencia no deseada puede tener un efecto visible en el día a día”, insiste.

Expertos también han añadido que por lo general, los efectos de la abstinencia sexual se dan sobre la percepción de nuestra imagen y autoestima, lo que nos puede llevar a descuidarnos, disminuir nuestra actividad física y hasta comer peor, descuidar la dieta y ver demasiada televisión, vinculándose así con la obesidad y sus enfermedades derivadas.