Condenan a 19 años de prisión a uno de los empresarios más ricos de Brasil

Es Marcelo Odebrecht, dueño del conglomerado que lleva su apellido. Su empresa es también una de las protagonistas de la obra pública en Argentina. Deberá devolver US$ 35 millones.
Martes 8 de marzo de 2016
En pleno debate sobre la corrupción del caso Lava Jato en Brasil, con la mira puesta en el ex presidente Inácio Lula da Silva, la justicia condenó a 19 años de prisión a Marcelo Odebrecht, dueño de la constructora que lleva su nombre y la empresa privada más grande del país vecino.

La medida fue tomada por el juez Sérgio Moro e incluyó a otros dos ejecutivos de la empresa. Los cargos fueron los delitos de corrupción, lavado de dinero y asociación ilícita. La sentencia forma parte del Lava Jato, la maniobra urdida por el Partido de los Trabajadores dentro de la petrolera estatal Petrobras que pedía sobreprecios en sus licitaciones para el financiamiento de la política y el enriquecimiento de sus ejecutivos, también vinculados al partido gobernante.

Según la sentencia, entre 2006 y 2014 Odebrecht abrió cuenta off shore para realizar los pagos irregulares por más de 18 millones de dólares.

El juez estableció un resarcimiento de 35 millones de dólares por los daños concurrentes del delito cometido y deberán ser pagados a Petrobras.

Según la revista Forbes, Marcelo Odebrecht tiene una fortuna de 13.200 millones de reales, unos 3.500 millones de dólares. Es el noveno millonario de Brasil. Es la tercera generación de la constructora Odebrecht, fundada por su abuelo Norberto y que ahora es un conglomerado internacional con presencia en 22 países que concentra intereses en el sector petroquímico, concesiones de administración de aeropuertos, propiedades, emprendimientos inmobiliarios, servicios de agua y cloacas, entre otros. Su facturación anual supera los 40.000 millones de dólares y tiene un plantel de 128.000 empleados en todo el mundo.

En la Argentina, Odebrecht es una de las tres principales constructoras del país. Hizo obras públicas y privadas de gran relieve como la refinería de YPF en Ensenada, la autopista Acceso Oeste, entre otras. A la espera está el inicio del soterramiento del tren Sarmiento, paralizado a la espera del financiamiento internacional.