Preocupación por el fallo de la Cámara que deja sin efectos medida de Griesa

La Cámara de Apelaciones de Nueva York hizo lugar a un pedido de fondos buitre liderados por el magnate Paul Singer y extendió restricciones contra el Gobierno Nacional, para que continúen las negociaciones con quienes no alcanzaron los preacuerdos.
Domingo 13 de marzo de 2016
La Corte de Apelaciones de Nueva York resolvió este viernes dejar en suspenso la decisión del juez norteamericano, Thomas Griesa, de levantar el embargo contra Argentina a un mes de la fecha estipulada para el cumplimiento del fallo del magistrado.

El Tribunal superior accedió a un pedido de los fondos buitre y dispuso que la medida dispuesta por Griesa sólo podrá ser efectiva cuando se resuelvan las apelaciones presentadas contra ese fallo.

El fondo buitre NML Capital de Paul Singer aceptó la propuesta de pago formulada por la Argentina, pero igualmente apeló la sentencia de Griesa, para continuar negociando y permitir que quienes no firmaron el preacuerdo puedan hacerlo. Si la Corte no toma una decisión antes del 14 de abril próximo, la situación de default de la Argentina podría extenderse hasta que ese Tribunal de segunda instancia de Nueva York se pronuncie.

Las apelaciones lideradas por el fondo buitre de Singer y a las que se adhirieron otros acreedores, conformando una sola causa, pedían que el juez extendiera 30 días las restricciones que existen en contra de la Argentina, con el objetivo de seguir negociando mejores condiciones.

La jueza de la Cámara de Apelaciones, Catherine O’Hagan Wolfe, comunicó la decisión a Griesa informándole que aceptaron la apelación de los acreedores contra la decisión originaria. La decisión judicial no cambió la urgencia del Gobierno de Mauricio Macri que debe lograr la anulación de las leyes Cerrojo y de Pago Soberano y salir al mercado internacional, informó diario Bae.

El 2 de marzo pasado Griesa levantó las medidas cautelares que le impiden a la Argentina concretar pagos a los bonistas que adhirieron a los canjes de 2005 y 2010, y que forzaron la negociación con los holdouts. Esas medidas cautelares serán definitivamente canceladas cuando Argentina derogue las leyes de pago soberano y la denomina ley cerrojo y además pague al contado a los fondos buitres que aceptaron la propuesta de Argentina, para solucionar el diferendo, fijando el plazo del 24 de abril para que se concreten esas medidas.

Hasta la semana pasada, un total de 48 apelaciones fueron presentadas en la Justicia de Estados Unidos cuestionando la decisión Griesa, de levantar restricciones a Argentina en el litigio por la deuda en default desde 2001.

Entre quienes apelaron están desde los fondos especulativos NML Capital y Aurelius, que cerraron un multimillonario preacuerdo con Argentina para saldar el litigio hasta grupos de acreedores argentinos que aún no lograron ningún compromiso de pago. En su orden, el juez exigió que Argentina derogue dos leyes que impiden un acuerdo con los fondos querellantes y que pague a los acreedores que hayan aceptado su oferta hasta el 29 de febrero.

El Ejecutivo busca sortear este nuevo escollo en la negociación parlamentaria a un mes para que se cumpla la última fecha anunciada por el mediador judicial Dan Pollack para que se cancele el primer pago del acuerdo, lo que haría caer el pacto.