Oyarbide quebró un acuerdo con Macri y ahora será indagado

El juez federal había prometido que se jubilaría para evitar el juicio político por mal desempeño, pero decidió quedarse.
Domingo 13 de marzo de 2016
El juez federal Norberto Oyarbide le había prometido al recién asumido gobierno de Mauricio Macri que daría un paso al costado y se jubilaría a principios de este año. Pero se arrepintió. La respuesta del Gobierno no tardó en llegar. El macrismo junto con sus aliados sentará al magistrado más polémico del país por primera vez en el banquillo de los acusados del Consejo de la Magistratura, el organismo que puede enviar a los jueces a juicio político.

La carta utilizada parece una advertencia más que un avance concreto. No es el caso más fuerte contra el juez, pero es la elegida para proceder. El 19 de diciembre de 2013, Oyarbide levantó un allanamiento que él mismo había ordenado a una financiera. Suspendió el procedimiento luego de recibir un llamado de Carlos Liuzzi, entonces número dos de Carlos Zannini en la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia. Diario Perfil accedió a la nota de puño y letra que el juez escribió luego de recibir el llamado del funcionario diciendo que la Policía Federal estaba intentando coimear al dueño de la financiera –y amigo de Liuzzi– para evitar el allanamiento.

La nota demuestra que Oyarbide levantó el procedimiento sin siquiera enviar a personal de su juzgado a corroborar los dichos de Liuzzi, investigar el pedido de coima y decidir si seguía adelante con el allanamiento en la empresa que su juzgado investigaba. Suspendió todo por teléfono. “Ante los graves hechos de corrupción denunciados ante Su Señoría sobre los procedimientos practicados en el día de la fecha, suspéndanse los mismos”. El caso levantó las sospechas sobre el supuesto armado de causa por parte de su juzgado y un sector de la Federal contra financieras.