La desclasificación que hará EE.UU. "va a deparar sorpresas"

Así lo aseguró el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano. Dijo que la decisión de Obama es es "una muestra de confianza" y "una señal de respeto" hacia la gestión de Macri.
Viernes 18 de marzo de 2016
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, afirmó hoy que el análisis de los documentos que desclasificará Estados Unidos en relación a la última dictadura militar argentina será "un proceso largo" que "va a deparar sorpresas".

Durante una entrevista con DyN, el funcionario dijo además que la decisión del gobierno norteamericano es "una muestra de confianza" y "una señal de respeto" hacia la gestión de Mauricio Macri.

"Estimamos que será un proceso largo, y lo decimos para que no se generen expectativas inmediatas y que se diga después 'no, el Gobierno lo está frenando'. En algunas cosas va a deparar sorpresas, información inesperada", expresó el funcionario al ser consultado sobre cuánto tiempo tardará el Gobierno en analizar los documentos que dé a conocer Estados Unidos.

Garavano aseguró también que "permitirá comprobar, al menos con documentos y miradas externas, cómo fue la relación de la dictadura argentina con otras dictaduras de la región, y la misma relación de la dictadura argentina con militares y distintas áreas de los Estados Unidos".

Al ser consultado por esta agencia sobre por qué el gobierno estadounidense accedió ahora a dar a conocer esos archivos, pese a que una de las banderas de los gobiernos kirchneristas fue precisamente el tema de los Derechos Humanos, el ministro lo adjudicó a la falta de seriedad de la gestión anterior.

"Más allá de determinadas banderas y de logros que hay que reconocer del Gobierno anterior, lo que vemos son procesos de trabajo muy precarios, mucha inestabilidad en términos de política, y el uso de determinadas cuestiones que son muy delicadas", aseveró.

En ese sentido, afirmó que "Argentina no era un país confiable", y que más allá "del uso político que se pueda hacer de las cosas, o las peleas entre la presidenta anterior y los Estados Unidos, esto tiene que ver con procesos de trabajo que se consideraban poco serios, inestables, que no perseguían la finalidad que tienen que ir este tipo de cuestiones".

Garavano contó además que la negociación entre la Argentina y los Estados Unidos por el tema de los archivos secretos se inició inmediatamente después de la asunción de Mauricio Macri, el 10 de diciembre pasado.
"Tenemos la satisfacción de que ese proceso tuvo resultados positivos, como tantos otros que se han iniciado, como con el tema de los reportes de operaciones sospechosas, que estamos recuperando ese flujo de información. Lo sentimos como una muestra de confianza y una señal de respeto a la seriedad con que el Gobierno está encarando los distintos temas", resaltó.

Por último, afirmó que el anuncio efectuado ayer por Susan Rice, asesora de la Seguridad Nacional estadounidense, "contribuye" a terminar con las críticas que distintos sectores hicieron a la visita de Barack Obama a la Argentina, que coincidirá la semana próxima con el 40° aniversario del Golpe de Estado de 1976.

"Contribuye, pero termina de poner las cosas en su lugar. El hecho que había dejado mal parado a esas miradas muy extremas e infantiles, es que el presidente de los Estados Unidos viene de Cuba a la Argentina. Eso termina de dejar en offside determinado análisis muy chauvinistas, muy nacionalistas, en algún punto ridículos", señaló.

En ese sentido, recordó que uno de los organismos de la sociedad civil que más viene trabajando en materia de Derechos Humanos como el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), se viene financiando con fondos de los Estados Unidos, de la Fundación Ford, hace décadas, y el presidente del CELS es (el periodista Horacio) Verbitsky. Ahí queda en claro lo que son algunas posturas que nos deja mal parados como país".