Dilma Rousseff, en la cornisa: tendrá que defenderse en el Congreso para no ser destituída

La presidenta brasileña se presentaría la próxima semana en la Cámara de Diputados para enfrentar las acusaciones por supuesta violación a ley de responsabilidad fiscal de 2015.
Sábado 19 de marzo de 2016

Tras el inicio la primera sesión del proceso formal de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff por supuesta violación a ley de responsabilidad fiscal de 2015, la Jefa de Estado brasileña deberá presentar su defensa en alguna de las próximas nueve sesiones para tratar el juicio político. Ese mismo proceso había sido abierto en 1992 al entonces presidente Fernando Collor de Mello, quien finalmente renunció al cargo.

El líder del gobierno en la Cámara de Diputados, José Guimaraes, del Partido de los Trabajadores (PT), estimó que es probable que la mandataria presente su defensa la próxima semana, de acuerdo con lo informado por Cunha.

Cunha pertenece al Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) del vicepresidente Michel Temer pero desde inicios de 2015 lidera parte de la oposición al gobierno y está procesado por delitos de supuesta corrupción en el escándalo de sobornos de ex directivos de la empresa estatal Petrobras.

El jefe de diputados informó ayer al gobierno que se había establecido la comisión especial para el juicio político.
.

Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), fue acusada por un grupo de juristas apoyados por la oposición de haber aumentado gastos sin permiso del Congreso y de tapar agujeros del presupuesto con préstamos de bancos estatales en 2014, el año de su reelección, y a inicios de 2015.

El plan de Cunha, un fino conocedor de la cámara abiertamente enfrentado con Rousseff, es que la comisión de 65 diputados constituida el jueves funcione todos los días posibles, hasta cumplir las 10 sesiones previstas para la defensa y las cinco para que sus integrantes lleguen a un dictamen y hagan una
recomendación a los 513 diputados federales de Brasil.

Un eventual parecer favorable a un juicio de destitución debe ser aprobado por los dos tercios de la Cámara (342 diputados). De no lograr ese número, el pedido será archivado.

Si la cámara de Diputados aprueba un pedido de impeachment, y el Senado, de 81 escaños, lo ratifica por mayoría simple, Rousseff será apartada automáticamente de su cargo por un plazo máximo de 180 días.

Y su destitución definitiva ocurririía si el Senado la vota al cabo del proceso, esta vez por mayoría de dos tercios (54 senadores de un total de 81).

La comisión también puede recomendar no avanzar con el proceso, lo que igualmente exigiría una ratificación por el plenario de la Cámara.