Huracán se despertó y remontó el partido con Temperley

Los de Parque Patricios sumaron su cuarta victoria consecutiva. Gran actuación de "Wanchope" Ábila.
Lunes 21 de marzo de 2016
Logrando su cuarto triunfo consecutivo en el certamen, Huracán venció a Temperley por 4 a 2 al cabo de un emotivo encuentro disputado esta noche en el estadio "Tomás Adolfo Ducó", en el marco de la octava jornada de la Zona 2 del torneo de Primera División.

Gonzalo Ríos, a los 7 y 30 minutos del primer período, puso en ventaja al "gasolero" mientras que Mariano González y Ramón Ábila, a los 36 y 38 minutos respectivamente, marcaron la paridad con la que se retiraron al entretiempo.

Nuevamente "Wanchope" Ábila, a los 6 y 7 minutos del complemento, estableció las cifras definitivas al score.

El conjunto visitante terminó con un hombre menos por la injusta expulsión del Ariel Cólzera a los 41 minutos de la primera etapa.

Con este triunfo, Huracán quedó a la expectativa y en caso de lograr dos victorias en los cotejos pendientes que aún tiene, alcanzaría a Lanús en la cima de la tabla de posiciones de su grupo.

Con propuestas absolutamente antagónicas, "Quemeros" y "Gasoleros" regalaron un trepidante primer tiempo. Huracán pretendió ejercer supremacía por sobre su rival a partir de un manejo atildado de balón y en base a un juego asociado.

Menos vistoso que su adversario, el elenco de Delfino procuró desnivelar a través del válido argumento de saber utilizar la pelota detenida.

El "celeste" se colocó en ventaja apenas iniciado el partido a través de un cabezazo de Gonzalo Ríos, quien se aprovechó de una mala salida de Marcos Díaz tras un centro de Cólzera.

En una jugada similar, otro tiro libre del citado Cólzera encontró al mismo Ríos para definir debajo del arco.

Demasiado premio para un planteo tan conservador como efectivo que Huracán supo desactivar a tiempo luego que Mariano González con un remate desde fuera del área y Ramón Ábila, tras recibir una asistencia de Espinoza, decretaran la igualdad parcial y le colocaran al marcador unos números más acordes al desigual desarrollo descripto.

La apresurada expulsión de Cólzera por una falta común sobre las postrimerías del primer período, ofició de punto de inflexión en el match a la vez que dejó en palmaria exposición los distintos criterios de Lamolina en relación a los aplicados por su progenitor décadas atrás al esgrimir demasiadas tarjetas sin necesidad y cortando demasiado el juego.

Con la inferioridad numérica como lastre, la formación del Sur del Gran Buenos Aires intentó sin éxito conservar la igualdad pero un ráfaga de infalibilidad de "Wanchope" dio vuelta el cotejo tras dos tantos sucesivos.

En el primero después de gambetear a un blando Crivelli y tras cartón con una pifia que contó con la inestimable colaboración del guardavalla de Temperley al momento de la definición.

El triunfo parcial de la visita se fue desmoronado por circunstancias variadas dando la sensación que si el eficaz Ábila hubiese tenido la precaución de no quedar sistemáticamente en posición adelantada las cifras podrían haber alcanzado niveles de goleada histórica.

El excelente trabajo de Bogado, la prodigalidad de un renovado Montenegro, la peligrosidad del exdelantero de Instituto y la velocidad de Espinoza, resultaron una cuesta demasiado empinada para un Temperley que golpeó de entrada sin merecerlo y no supo sobreponerse a la adversidad por no poseer un plan alternativo.

Diferenciándose del simpático apodo de "Naúfrago" con que cierto sector de la parcialidad "quemera" suele distinguir el particular "look" de su orientador táctico, la actualidad del "Globito" lejos está de navegar en aguas turbulentas al enderezar el rumbo en el torneo local dando todavía pelea en la Copa Libertadores de América.

En cambio, la situación coyuntural de su oponente es distinta, ya que dejó en evidencia un claro paso en falso respecto a algunas satisfactorias actuaciones recientes.