Canal 26 muestra la parrilla a la que fue Michelle Obama

¿Qué almorzó la "First Lady" de Estados Unidos? ¿Dejaron propina? Enterate.
Miércoles 23 de marzo de 2016
En medio de un impactante operativo de seguridad, la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, almorzó este mediodía junto a sus hijas y su comitiva en una parrilla del barrio porteño de San Telmo, como parte de la actividad con agenda propia que desarrolló en el marco de la visita oficial de su marido a la Argentina.

Luego de su actividad en el Centro Metropolitano de Diseño de Barracas junto a la primera dama argentina, Juliana Awada, Michelle se dirigió a la Gran Parrilla del Plata, ubicada en la esquina del cruce de las calles Chile y Perú.

El almuerzo, en un salón que fue cerrado exclusivamente para el evento, involucró a unos 25 comensales, entre funcionarios de la Casa Blanca y agentes del Servicio Secreto estadounidense encargados de su custodia.

Los visitantes fueron atendidos por los mozos del restorán con mejor domino del inglés (Gabriel y Mariano) y por el encargado del lugar (Daniel), quienes pudieron tomarse fotos con los integrantes de la delegación.

El menú fue típico y todos probaron ojo de bife y medallón de lomo acompañado con ensalada y papas fritas. Para beber, además del agua y las gaseosas, pidieron los mejores vinos que ofrece la casa: Cadus Malbec y DV Catena.

Si bien Michelle Obama llegó al restorán pasadas las 13, los preparativos para el almuerzo comenzaron mucho antes. Bien temprano el dueño del local se enteró que parte de la delegación norteamericana pretendía almorzar ahí y a las 10 llegaron los miembros del servicio secreto para inspeccionar el salón en el que almorzaría la primera dama.

Tras bajar las persianas del salón que sería utilizado y solicitar que fueran apagadas las cámaras de seguridad internas, comenzaron a llegar a la esquina de Chile al 600 una decena de móviles policiales y del servicio secreto de los Estados Unidos.

El operativo incluyó a cinco oficiales de la Policía Metropolitana, más de 15 de la Federal, 10 camionetas de la custodia norteamericana y un móvil de la brigada antiexplosivos.

La presencia policial generó el corte de la intersección de las calles Chile y Perú y el amontonamiento de buen número de turistas y porteños que se acercaron para ver lo que ocurría en el salón contiguo al principal, en el que la actividad gastronómica transcurría con normalidad.

Pasadas las 14, la comitiva norteamericana pagó una cuenta que estuvo alrededor de los 10.000 pesos -"más una "propina generosa", según uno de los mozos- y a las 14.18 Michelle Obama abandonó el salón para continuar con la actividad de su agenda oficial.