Los Stones hicieron vibrar a 500 mil personas en Cuba

El concierto duró más de dos horas. Fue el show más grande de la historia de la isla, donde el rock estuvo censurado por años.
Sábado 26 de marzo de 2016
Los legendarios Rolling Stones brindaron la noche de este viernes un concierto en La Habana ante medio millón de personas, que se convirtió en el espectáculo más grande jamás visto en Cuba, la isla comunista donde el rock estuvo censurado por años.

A las 20H35 (00H35 GMT) Mick Jagger salió al escenario interpretando "Jumpin Jack Flash", vestido con pantalón negro, camisa vino y chaqueta multicolor, ante una multitud delirante, que se enardeció después con "Its omly Rock nroll".

Cientos de miles de personas acudieron a la Ciudad Deportiva para un show gratuito y al aire libre, que ya recibió toda clase de superlativos: "histórico", "desmesurado", "único"... y una certeza: será el concierto más complejo jamás visto en la isla.

Grupos de fanáticos con camisetas negras estampadas con la imagen de la banda británica pasaron la noche en carpas o durmiendo en las aceras a la espera del inicio del espectáculo.

"No pudimos ser de los primeros, pero desde este lugar no nos vamos a perder ningún detalle", dijo a la AFP Swnien Morera, 27 años, de pelo y uñas azules, poco antes del inicio.

Un fuerte dispositivo de seguridad policial garantizó la tranquilidad del concierto, donde rige una prohibición de ingerir bebidas alcohólicas.

A La Habana llegaron aficionados de los Rolling Stones de las 10 provincias y en el concierto también estuvieron presentes muchos turistas que llegaron de otros países.

"Qué público más chévere", dijo Jagger antes de interpretar su memorable Paint it black.

Mick Jagger fue ovacionado por las miles de personas que acudieron al concierto. "El tiempo cambia todo", dijo al llegar al aeropuerto de La Habana.

El público aplaudió todos los temas y acompañó los coros de las canciones más conocidas, como Angie, que Jagger dedicó a "los cubanos más románticos".

El concierto duró más de dos horas en un escenario de 80 metros de largo con pantallas de 40 metros de alto.

Antes del concierto se vieron muchas banderas de Cuba entremezcladas con la británica y con la de Estados Unidos.

Cientos de cubanos y cubanas llevaban camisetas con la emblemática boca sacando la lengua de los Stones.