Holdouts: ejecutivos bancarios son "optimistas"

Lo describieron como un período de "aumento de capitales y de la inversión productiva, financiamiento a largo plazo y crecimiento de la economía".
Lunes 28 de marzo de 2016

Nueve de cada diez ejecutivos del sistema financiero de la Argentina, que se manifestaron en forma unánime de modo "optimista" a favor del acuerdo con los holdouts, sostuvieron en una encuesta sobre el sector que su impacto se verá reflejado positivamente en el segundo semestre de este año.

En ese sentido, lo describieron como un período de "aumento de capitales y de la inversión productiva, financiamiento a largo plazo y crecimiento de la economía".

Cuando se les preguntó sobre las perspectivas generales de la industria bancaria, también la totalidad de los encuestados consideró que "se van a producir cambios en la estructura del mercado" y aunque 46% coincidió en considerar que dicho cambio se producirá por la "expansión" de los actuales jugadores, otro 23% se inclinó por la "aparición" de nuevos.

La información fue relevada por la consultora PwC para elaborar la Primera Encuesta sobre Perspectivas del Mercado Financiero, en la que participaron los números uno de la conducción de entidades y los responsables del planeamiento financiero de los principales bancos del país.

PwC también señaló que "el cambio en el comportamiento de los consumidores, orientado hacia un uso más intensivo de la tecnología, surge como hito relevante dentro de la encuesta, lo que conlleva a la adecuación de las entidades para dar respuesta y la necesidad de un marco regulatorio que se adapte a estas tendencias".

En cuanto a la rentabilidad de las entidades financieras, los consultados prevén "efectos positivos".
Los ejecutivos señalaron también que el primer puesto en materia de cambios regulatorios necesarios en el mercado financiero lo comparten "la flexibilización en el uso de medios digitales y la eliminación de topes a la fijación de comisiones y tasas".

En segundo lugar, los encuestados ubicaron los nuevos formatos de sucursales y puntos de atención al cliente; en tercero, la simplificación de los modelos de vinculación de clientes y en cuarto lugar, los impuestos que afectan a la actividad financiera.