Se sacó una foto con el secuestrador del avión de EgyptAir

El pasajero británico fue uno de los últimos rehenes en salir de la aeronave que fue secuestrada el martes y obligada a aterrizar en Chipre.
Miércoles 30 de marzo de 2016
Un pasajero británico que viajaba en el vuelo de EgyptAir que el martes fue secuestrado y obligado a aterrizar en Chipre, se tomó una selfie con el secuestrador y la imagen se hizo viral en las redes sociales, informó este miércoles la prensa británica.



Benn Innes, de 26 años y uno de los últimos rehenes en salir del vuelo de EgyptAir, pidió en pleno secuestro hacerse la foto con su captor, media hora después que la aeronave se encontraba en suelo chipriota.

De este modo -declaró al diario The Sun- pensó que podría "comprobar mejor si el cinturón de explosivos que llevaba era verdadero".

"Pensé que si su bomba era real no tenía nada que perder de todos modos", dijo Innes al diario británico al que reveló detalles del insólito suceso, según citó la agencia de noticias EFE.

Según su testimonio, un miembro de la tripulación tradujo su petición al captor Seif Eldin Mustafa, de 58 años y mentalmente inestable, quien protagonizó el martes el secuestro tras amenazar, en pleno vuelo y con 56 pasajeros y 7 miembros de la tripulación a bordo de la aeronave, con detonar un cinturón de explosivos, que resultó ser falso.

Innes bromeó diciendo que la imagen "debe ser el mejor 'selfie' que se haya hecho nunca".

Poco después, la imagen, difundida por el Daily Mail, dio la vuelta al mundo.

La Policía británica consideró "temeraria" la decisión, mientras su familia la elogió y sus amigos explicaron que está en línea con "el carácter del británico".

Según señala The Sun, Innes, que es natural de Leeds (norte de Inglaterra), envió un mensaje de texto a su madre para advertirle del secuestro y ésta le recomendó que no hiciera nada que desviara la atención hacia él.

Los pasajeros que viajaban en el avión secuestrado salieron de la ciudad mediterránea de Alejandría, en el norte de Egipto, con rumbo a El Cairo, pero el aparato en el que viajaban fue desviado hasta Chipre.

El Ministerio del Interior egipcio señaló que Mustafa tenía numerosos antecedentes penales, incluyendo robos de diverso tipo, estafas, falsificación de documentos, suplantación de identidad y delitos relacionados con drogas.

Fue condenado a un año de cárcel por falsificación pero huyó de prisión en enero de 2011, en el marco de la revolución egipcia. En 2014 regresó a la cárcel para terminar de cumplir su condena y, tras hacerlo, fue liberado en enero de 2015, según detalló el Ministerio en un comunicado.