¿Cómo sigue la causa por el tirador de Microcentro?

Martinero declaró que los delincuentes le gatillaron y permanecerá detenido. La familia de la víctima reclama justicia.
Jueves 31 de marzo de 2016
El abogado Silvio Guillermo Martinero, acusado de matar a un cerrajero en un confuso episodio en el que dijo haber intentado repeler un asalto en el microcentro porteño, reconoció hoy que disparó en cinco oportunidades pero no advirtió que había impactado en la víctima, informaron fuentes judiciales.

Martinero -cuyo abogado dijo que tenía vencido el permiso para portar armas pero por una cuestión burocrática del RENAR- tuvo algunos traspiés en su comparecencia, como por ejemplo cuando se le pidió que dibujara un plano del lugar de los hechos y el boceto no coincidió con el escenario, según trascendió en los Tribunales.

Al declarar ante el juez penal Luis Zelaya y el fiscal Jorge Ballestero, Martinero dijo que fue abordado por "uno o dos masculinos" que se desplazaban en una moto, que uno de ellos le quitó un attaché con dinero y le disparó "con un arma de grueso calibre", pero el impacto no salió del arma.

Ante esa situación, dijo que el agresor corrió hacia la moto que lo estaba esperando y él reaccionó, disparando cinco tiros, uno de las cuales causó la muerte del cerrajero, Daniel de Negris Rodao.

Pese a que en la filmación de las cámaras de seguridad se observa cuando el abogado pasa junto al cadáver del cerrajero sin detenerse, la explicación es que no asoció que hubiera una persona tirada en la calle con los disparos de su arma.

El juez Zelaya le exhibió los videos y le pidió que confeccionara un plano del lugar, pero el dibujo que efectuó el acusado no coincidió con el escenario en que se produjeron los hechos, revelaron fuentes judiciales.

El abogado Leandro Rombolá, quien defiende a Martinero, no pidió la excarcelación, por lo cual su cliente seguirá detenido hasta que el juez resuelva su situación procesal, lo que ocurrirá en el plazo de diez días hábiles.

Rombolá contó que su cliente le dijo al juez: "Arma que se saca, es arma para defenderse. En esta situación, hay gente que se orina. Lo único que atiné fue a defender mi vida, no recordé cuál era el procedimiento para estos casos, fijar el objetivo, poner una rodilla en tierra...".

"Me apoyaron el arma en el cuerpo y me decían 'te voy a quemar, te voy a quemar'. Hay que estar en esa situación", dijo Rombolá que contó Martinero.

Según el abogado defensor, el acusado disparó con una pistola Glock, quedó en estado de shock y tomó conocimiento de lo que había sucedido cuando lo detuvo un oficial, por eso cuando pasó al lado del cerrajero moribundo no tomó conciencia.

Sobre el arma, Rombolá dijo que la licencia para portarla estaba vencida desde octubre porque "como en ese momento se intervino el RENAR, al intentar renovarlo le dijeron que tenía un año para hacerlo si pagaba una multa".

Además, Rombolá admitió que "hay una persona muerta, y ese homicidio no se puede borrar. Acá no podemos con un tecnicismo, decir que fue una legítima defensa. Yo interpreto que repele una agresión contra una moto, al disparar él pudo haber sido totalmente imprudente".

Antes de la declaración, María Rubio, mujer de Martinero, dijo que "estamos angustiados por la situación de mi esposo. Fue un caso fortuito". También afirmó "lo lamento mucho" y se puso "a disposición" de la familia de la víctima.

La esposa del cerrajero, en tanto, pidió Justicia y se quejó de que el agresor "ignoró" a su marido tirado en el suelo. "Yo lo reconocí por el video, no quería creer, pero lamentablemente era él. El trabajo de él era a la vuelta (del lugar del hecho), se bajó del colectivo y la llamó a mi hija para saludarla. Y al rato pasó lo que pasó", contó a la prensa. También repudió la actitud: "Quitarle la vida y dejarlo así, de esa manera...lo vio, lo ignoró y volvió a pasar (por el lugar)".

Una hermana de la víctima, Nelly, dijo que "el que anda con un arma es porque está decidido a matar, y el que está decidido a matar, es un asesino". Y reclamó que Martinero "pague" por el crimen.