Claudia Villafañe ¿fue víctima de violencia de género?

Dijo que su matrimonio con Diego Maradona fue "una historia de aguantar lo inaguantable, de tolerar lo intolerable y de justificar lo que no tiene justificación".
Lunes 4 de abril de 2016
Tras presentarse a declarar en la causa que le inicio su exmarido Diego Maradona por "defraudación por retención indebida", un programa de TV dio a conocer el testimonio que brindó Claudia Villafañe ante el juez.

Según el “Diez”, la madre de Dalma y Gianinna se quedó con 458 objetos que le pertenecen. Pero ella negó todo y deslizó que son de su “exclusiva propiedad” porque fue el mismo Diego quien se los regaló.

"Concretamente niego haber defraudado jamás a mi ex marido Diego Armando Maradona. Niego haber retenido en forma indebida algún objeto que resulte de propiedad de Diego Armando Maradona. Los objetos que aquí se mencionan, son de mi exclusiva propiedad, sea porque la gran mayoría de ellos me fueron regalados por el propio Maradona para formar parte de mi colección privada, o porque algunos otros fueron abandonados cuando abandonó nuestro domicilio en el año 1998", sostuvo la ex del astro.

Los fragmentos fueron dados a conocer en el programa “Secretos Verdaderos”, de Luis Ventura. Pero lo más fuerte llegó después, cuando deslizó ser víctima de violencia de género. "Mi historia es la historia común de miles y miles de mujeres en un país que apenas está empezando a reaccionar sobre lo que significa la violencia de género, el sometimiento y la humillación. Es una historia de aguantar lo inaguantable, de tolerar lo intolerable y de justificar lo que no tiene justificación", explicó.

Durante la declaración, también se refirió al infierno que vivió su familia cuando Diego empezó a drogarrse: "Yo, Claudia Villafañe, a diferencia de Diego Maradona, nunca me corrí del camino. Nunca me corrí, cuando el demonio de la droga se metió en su vida, en mi familia y empezó a carcomer los sentimientos de mi marido, del padre de mis hijas, nada menos. Yo no me cambié de vereda cuando el bochorno y el escarnio golpearon la puerta de mi casa y se rieron en mi cara y en la de mis hijas por culpa de las actitudes de mi marido. Esta mujer que hoy comparece vivió junto a este hombre un verdadero calvario que sin lugar a dudas me animo a decir que no terminó en tragedia gracias a todo lo que estuve dispuesta a dar, gracias a todo lo que pude contener", agregó.

"No soy una ladrona, soy en todo caso guardiana de la memoria de los mejores días de quien hoy parece no reconocerme. Ninguno de los objetos que hoy se me reclaman posee, para mí, un valor económico, jamás he explotado comercialmente los mismos, mucho menos he vendido. Me unen a ellos cuestiones afectivas, vinculadas al amor, no al dinero", concluyó.