Mossack ocultó papeles para no informar sobre Báez en Nevada

Así lo revelaron documentos internos de la firma panameña. Ejecutivos de ese estudio ocultaron pruebas sensibles que buscaba la Justicia en septiembre de 2014.
Martes 5 de abril de 2016
El estudio Mossack Fonseca obstruyó la investigación de la justicia de los Estados Unidos sobre las sociedades sospechadas de pertenecer a los empresarios Lázaro Báez, según surge de registros internos, correos electrónicos y otros documentos.

Ejecutivos de ese estudio, uno de los más importantes del mundo a la hora de crear y administrar sociedades offshore en paraísos fiscales, incluso coordinaron estrategias para despegar a la casa matriz de su oficina en el estado de Nevada, llamada MF Corporate, y ocultaron documentos sensibles que buscaba la Justicia en septiembre de 2014.

Así, mientras el juez de Nevada Cam Ferenbach intentaba obtener información de Mossack Fonseca sobre si Báez era el verdadero dueños de 123 sociedades operativas en Nevada, el estudio con sede central en Panamá tomó medidas drásticas, de acuerdo con varios de los 11 millones de documentos obtenidos y analizados en la investigación impulsada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés) y el diario Süddeutsche Zeitung.

Entre otras medidas, los ejecutivos de Mossack Fonseca cambiaron los teléfonos y el sistema de red interno en su oficina en Nevada, retiraron de allí documentos sensibles sobre las sociedades bajo la lupa y enviaron correos electrónicos a sus clientes para recomendarles que ocultaran todo aquello que no quisieran entregar a la justicia estadounidense como solicitaba el fondo NML, de Paul Singer.

"Si la decisión del juez es a favor de NML, MF Panamá [por la casa matriz de Mossack Fonseca] tendrá que entregar toda la información que tenemos sobre cada compañía [por las 123 sociedades bajo sospecha], incluyendo poderes emitidos a abogados, documentos firmados, resoluciones emitidas o archivadas, cuentas bancarias, etc.", indicó Mossack.

"Por lo tanto, reiteramos una vez más la sugerencia de no mantener ninguna propiedad y/o ningún otro activo dentro de [cada] compañía para evitar que sea congelado y no utilizable si NML fuera a intentar alguna acción para obtener más información directamente sobre [cada] compañía", precisó.

Pero esa recomendación oficial que emitió Mossack Fonseca en respuesta a la investigación judicial sobre Báez y los reclamos de los fondos buitre no fue la única táctica obstructiva que desarrolló ese estudio. Al punto de que uno de sus socios, Jürgen Mossack, mintió al declarar ante el juez en Nevada.