Burzaco movió 370 millones de dólares en paraísos fiscales para la Libertadores

Así pudo obtener los derechos de ese torneo. Lo hizo a través de una firma de islas Caymán.
Martes 5 de abril de 2016
El máximo ejecutivo de Torneos SA, Alejandro Burzaco, movió 370 millones de dólares a través de una red de sociedades montadas en varios paraísos fiscales para obtener los derechos televisivos de la Copa Libertadores durante 14 años. La metodología que utilizó, y ahora sale a la luz, replica la que llevó a la justicia de Estados Unidos a detenerlo como uno de los protagonistas decisivos del escándalo FIFAgate.

Burzaco basó su operatoria para obtener los derechos por la Libertadores en una sociedad identificada como Torneos & Traffic Sports Marketing LTD (T&T), con sede en las islas Caymán, aunque incluyó escalas en Chipre, Uruguay y Holanda, según surge de cientos de documentos y extensos intercambios de correos electrónicos que obtuvo el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

El por entonces poderoso CEO de Torneos SA y otros empresarios argentinos desarrollaron esas maniobras con la ayuda de Mossack Fonseca, una agencia especializada en administrar sociedades en paraísos fiscales. T&T cedió los derechos televisivos a la sociedad Torneos &Traffic Sports Marketing BV, radicada en Holanda, para que operara como intermediaria en la negociación con los canales de TV. Y detrás de esa firma holandesa, el estudio panameño montó pantallas vía Chipre y Uruguay para evitar conocer al verdadero dueño.

Pero esta metodología que ahora sale a la luz en Panamá Papers es la que investiga la justicia de Estados Unidos, que detuvo a Burzaco el año pasado acusado de haber conseguido los contratos de televisación de la Copa América mediante el pago de comisiones ilegales. También se repiten los nombres de los intermediarios y de las sociedades offshore.

El complejo entramado societario comienza en Buenos Aires. Torneos y Competencias SA (TyC) es dueña del 25% de la sociedad offshore T&T, que concretó el pago de 370 millones de dólares a la Conmebol. Burzaco era el CEO de TyC.

La primera red se construyó para montar T&T en Caymán, con varios intermediarios. El vínculo de T&T con la Conmebol tuvo tres etapas: el primer contrato se firmó el 22 de agosto de 2003 por las ediciones de la Copa Libertadores en el período 2004-2010. El acuerdo se extendió luego a 2014 y, por último, se volvió a renovar hasta 2018. Ese último contrato, firmado el 6 de marzo de 2008 -sí, diez años antes-, expone el carácter secreto de la operación: exige confidencialidad sobre la relación comercial, incluso después de concluido. ¿Quiénes firmaron? Los argentinos Julio Humberto Grondona y Eduardo Deluca, ambos por el comité ejecutivo de la Conmebol, y el presidente de la entidad, el paraguayo Nicolás Leoz.

La afinidad entre T&T y la confederación también se evidenció cuando obtuvo la prioridad en cada renovación. Incluso, en el último contrato la empresa pagó una prima de US$ 4 millones extras.

El contrato permitía a T&T condicionar, incluso, el aspecto deportivo de la Copa Libertadores. Conmebol le daba potestad a la firma de exigir que los equipos tuvieran un mínimo de siete jugadores titulares con, al menos, 15 partidos en primera. Además, la sociedad debía dar su consentimiento sobre lugares, fechas y horarios de los partidos.