Lázaro Báez, detenido por evasión y lavado de dinero

La orden la dio el juez Sebastián Casanello. Tuvo lugar en el aeropuerto, luego de aterrizar en el lugar. También cayó Daniel Pérez Gadin.
Martes 5 de abril de 2016

El juez federal Sebastián Casanello ordenó hoy la detención del empresario Lázaro Báez, que fue arrestado en el aeropuerto de San Fernando, al considerar que existía "riesgo de fuga", en el marco de la causa que lo tiene procesado por supuesto lavado de dinero.

El magistrado también decidió adelantar para mañana la declaración indagatoria de Báez, prevista para el jueves, y junto a él deberá presentarse su hijo Martín, sobre quien dispuso una "consigna policial".
Casanello, además, hizo detener al contador Daniel Pérez Gadín, otro de los involucrados en la causa, también por peligro de escape.

La orden de arresto se dictó ante el temor de fuga del dueño de Austral Construcciones, ya que por directiva suya, Báez era objeto de un "seguimiento" desde el 31 de marzo pasado por parte de fuerzas de seguridad, del que se habría percatado en las últimas horas.

Además, sobre el empresario pesaba la "prohibición de salida del país, dado que existían riesgos que ameritaban restringir con ese alcance su libertad".

En ese contexto, en la resolución, Casanello explicó que "personal policial abocado a las tareas ordenadas por este tribunal el pasado 31 de marzo pudo observar que se encontraba sobre la pista de despegue del aeropuerto de la ciudad de Río Gallegos, en condiciones de operar" una aeronave cuyo pasajero "se habría corroborado" sería Lázaro Báez.

"La noticia de la utilización de la aeronave privada –propiedad de la firma TOP AIR SA, cuyo 49% pertenece a Austral Construcciones SA, que, a su vez, en un 95% pertenece a Lázaro Báez-, a dos de días de la fecha estipulada para la realización de la audiencia, es un detonante que dispara los riesgos de fuga y exige el dictado urgente de una medida idónea que asegure los fines procesales", justificó el juez en su escrito.

Según el magistrado, la "falta de un plan de vuelo", alertó sobre la posibilidad de que Báez se fugara.

El empresario se enteró de la orden de arresto cuando estaba en vuelo, junto a su hijo Martín y otras dos personas, pudo saber NA de fuentes judiciales.

La detención del empresario tuvo lugar cerca de las 18.00 en el aeropuerto de San Fernando, luego de que aterrizara procedente de Santa Cruz, y desde allí fue trasladado a la División de Investigaciones Federales de Organizaciones Criminales (DIFOC) de la Policía Federal, ubicada en Gurruchaga y Santa Fe, en el barrio porteño de Palermo, frente al Jardín Botánico.

Está previsto que luego sea llevado a la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal Argentina, en Madariaga y General Paz, en Villa Lugano, donde pasará la noche.

Allí quedará detenido hasta mañana, cuando debe prestar declaración indagatoria ante Casanello, en el marco de la causa que lo tiene procesado tras la difusión de un video en el que se observa a personas de su entorno contando dinero en "La Rosadita".

Según informaron fuentes judiciales a esta agencia, Pérez Gadín fue detenido en su casa de Buenos Aires, al ser sindicado por el juez como el segundo en orden de responsabilidad en la causa, después de Báez.

Casanello consideró que el contador podría intentar fugarse tras conocer la detención de Báez.

En la investigación también están involucrados su hijo Martín Báez; el contador Pérez Gadin; su hijo Sebastián; Walter Adriano Zanzot; el presidente de la financiera SGI, César Gustavo Fernández; y Fabián Virgilio Rossi, expareja de la vedette Iliana Calabró.

Mañana serán indagados Lázaro y Martín Báez, Daniel y Sebastián Pérez Gadin, Zanzot y Gustavo Fernández, en tanto que el viernes será el turno de Rossi.

Todos fueron citados a indagatoria al conocerse imágenes de las cámaras de seguridad de las oficinas de la financiera SGI, en donde se los ve contando varios millones de dólares y euros en efectivo.

Los hechos tuvieron lugar en el segundo semestre de 2012 y son en total más de 90 horas de filmación, que ya fueron enviadas a peritar por el juzgado.

"A partir del ingreso de ese dinero en efectivo en aquellas oficinas se disimuló y ocultó el origen y titularidad de tales capitales no declarados, iniciándose un proceso tendiente a evitar su trazabilidad, en pos de cortar todo lazo con los hechos que los originaron y convertirlos e integrarlos al circuito económico como procedentes de fuentes lícitas", indicó Casanello en la resolución.