Tiene 19 años y cayó por tres crímenes en el Viernes Santo

También le imputan otros dos homicidios, entre ellos el de un nene de 11 años que quedó en medio de un tiroteo. Integraba la banda “Los Monos de Cabal”.
Jueves 7 de abril de 2016
“Germancito”, de 19 años, fue detenido en el conurbano bonaerense por su actitud sospechosa al ver un patrullero. Sobre él pesaba un pedido de captura nacional por al menos cinco asesinatos ocurridos en Santa Fe, entre ellos el de un nene de 11 años, como integrante de la banda “Los Monos de Cabal”. Tres fueron cometidos en la última Semana Santa.

La detención de este chico expone de manera cruda la gravedad del cuadro en la Provincia: no sólo la tasa de homicidios es alta, sino que existen bandas con cierta organización para delinquir y dirimir sus disputas a sangre y fuego.

El pasado Viernes Santo poco tuvo de inmaculado para Santa Fe. En menos de 12 horas se produjeron tres homicidios en Cabal, uno de los barrios más peligrosos de la capital. Sin embargo, ese raid criminal no fue aún peor por un milagro. Víctor Sánchez iba camino a ser otra víctima del día: recibió un impacto de bala que le destrozó el esternón y le perforó un pulmón, pero sobrevivió para contarlo.

“Fue ‘El Germancito’”, alcanzó a decir no bien acudieron al lugar la Policía y los servicios de emergencia que lo trasladaron al Hospital José María Cullen. Víctor atendía su kiosco cuando se le acercó el asesino y le espetó, inmutable: "Hasta acá llegaste”.

Daniel (50) y Roque Sánchez (30), su hermano y su padrastro, no corrieron la misma suerte: “Germancito” les disparó a quemarropa. Al mayor lo ejecutó de un balazo en la cabeza cuando estaba tirado en el piso. ¿El motivo? Según se pudo saber, ambos habían sido testigos del crimen de uno de sus enemigos, Héctor Duarte (28), ese mismo día y por causas que estarían vinculadas a la disputa por el territorio con otro grupo.

El joven, además, era buscado como principal sospechoso de la muerte de Iván Albarengo, un pibe de 11 años que jugaba en un campito de barrio Cabal cuando recibió un proyectil en la cabeza y murió en el acto, en enero de este año, al quedar en medio de un tiroteo entre bandas.

“Germancito” tenía ganada hace rato su fama en el ambiente delictivo. En marzo del año pasado estuvo detenido e imputado por otro homicidio (de Orlando Duarte), pero todo se frustró cuando se realizó la prueba de reconocimiento en la audiencia de prisión preventiva. “Estaban dadas las condiciones para dejarlo con prisión preventiva por las pruebas que teníamos en su contra, pero el testigo no lo pudo identificar y el juez ordenó la libertad. En las ruedas de reconocimiento suelen jugar factores como el miedo, las amenazas o la sinceridad de no individualizar a un agresor”, le explicó a Clarín el fiscal regional de Homicidios, Jorge Nessier.

Tras la muerte de Albarengo, se libró la orden de detención en su contra y se produjeron varios allanamientos en la zona, aunque los resultados fueron negativos.

El sábado a la noche, el sospechoso caminaba por la ruta 210 y calle 8, en la localidad de Alejandro Korn, partido de San Vicente, cuando un patrullero de la Policía Bonaerense lo vio en una actitud sospechosa y lo trasladó a la comisaría para averiguar sus antecedentes. Allí saltó la orden de captura que pesaba sobre él, cuyo nombre se verificó como Germán Alejandro Castañeda, con domicilio en el barrio Pompeya, de Santa Fe.

“A las claras está que se trata de un persona muy violenta, que usaba frecuentemente armas de fuego, tanto él como el grupo y el entorno en que se mueve. Y que, además, estaría involucrado en al menos cinco homicidios en la capital santafesina”, indicó una fuente.

Los homicidios son un tema preocupante para las autoridades de la Provincia. En lo que va del año ya hubo 45. De mantenerse esta tendencia, estará entre los registros más altos de la historia. Por lo general responden a conflictos interpersonales por viejas broncas o por peleas territoriales de bandas de delincuentes y narcotraficantes.