Causas Hotesur y La Rosadita podrían estar vinculadas

Las confesiones del “valijero” Leonardo Fariña sobre presuntas maniobras de lavado de dinero tiene numerosos puntos de contacto con la investigación del alquiler de habitaciones en el hotel de los Kirchner. Podría llevar a la unificación de las investigaciones.
Domingo 10 de abril de 2016
La causa Hotesur, que involucra a la presidenta Cristina Kirchner, podría terminar relacionada con la investigación sobre la financiera La Rosadita, que terminó con la detención del empresario patagónico Lázaro Báez.

Si bien se trata de dos investigaciones diferentes, el testimonio de Leonardo Fariña ante el juez Casanello podría terminar llevando a que se unifiquen. El motivo para esa eventual fusión de las pesquisa residiría en sus múltiples puntos en común.

En el caso Hotesur, el juez es Daniel Rafecas , pero el magistrado concluyó que no es competente y que su colega Julián Ercolini debe tomar la pesquisa. Ercolini, por su parte, rechazó el planteo de Rafecas y se negó a quedarse con el expediente. Por eso ahora será la cámara federal porteña la que dirima quién de los dos investigará los hoteles de la ex presidenta.

En la causa Hotesur se investigan las facturas que esa sociedad controlante del hotel Alto Calafate emitió a Lázaro Báez por habitaciones, por $ 10 millones, durante dos años. Se indaga si esos cuartos se ocuparon o no. Si estaban vacíos, pudo tratarse de una maniobra para que Hotesur pudiera lavar esos millones.

Otra hipótesis que también se investiga es si esos montos de dinero de Báez a Hotesur son retornos por la obra pública que le otorgó el kirchnerismo, con la que el empresario se convirtió en multimillonario.

En la investigación sobre La Rosadita, Báez está acusado de lavar dinero en SGI proveniente de la evasión de su firma Austral Construcciones.

Báez ya reconoció ante la Justicia que el dinero que aparece contando su hijo Martín en la financiera SGI es suyo. Dijo que el origen del dinero es lícito y que proviene de vender unidades que construyó en un barrio cerrado con amenities en Tortuguitas.

Sin embargo, para esa fecha -el año 2012- Báez gerenciaba Alto Calafate y Las Dunas a través de Valle Mitre y lo hizo hasta agosto de 2013, cuando fue apartado de la gerencia por los Kirchner.

Por eso, tampoco puede descartarse que el dinero que se contaba en La Rosadita pudiera provenir de los negocios hoteleros.

Los nexos entre ambos casos también se observan en los involucrados. Así, Martín Báez, quien es el director de una de las empresas que contrataban habitaciones en el Alto Calafate, Kank y Costilla, aparece contando billetes en las filmaciones de La Rosadita y es uno de los indagados por Casanello como partícipe del supuesto lavado de su padre.

A Martín Báez se suma el contador Daniel Pérez Gadín, quien difundía su currículum en Internet como contador del hotel Alto Calafate de los Kirchner -epicentro de las sospechas por presunto lavado- y al mismo tiempo aparece en SGI contando billetes de euros y dólares, según los registros de video que fueron determinantes para que el juez lo citara a indagatoria junto a los Báez.

Los nexos entre las personas se ven potenciados por los lazos documentales. Así, durante los allanamientos en la oficina de Máximo Kirchner en su inmobiliaria de Río Gallegos, aparecieron facturas, cheques, poderes y contratos de alquiler cruzados entre Báez y Néstor Kirchner, una relación comercial que continuó con Máximo tras la muerte del ex presidente.