Tensión con los manteros en avenida Avellaneda

Efectivos y personal del Gobierno porteño se enfrentaron con los trabajadores callejeros, quienes protestan contra el operativo que les impide montar sus puestos en el espacio público.
Lunes 11 de abril de 2016
La avenida Avellaneda amaneció con un fuerte operativo con más de 500 policías y personal del Gobierno de la Ciudad impedía que se instalen los manteros en la zona.

Se trata de una “zona caliente” de venta de mercadería ilegal y el Gobierno porteño decidió implementar el mismo mecanismo que en enero de este año se utilizó en la zona de Acoyte y Rivadavia, en Caballito: un movimiento de saturación con policías que desde temprano impide la instalación de los puestos de venta ambulante.

Los policías “vinieron a desalojar y hacer una tarea de espionaje y presión contra los trabajadores”, denunció por la mañana el referente de la Vendedores Libres, Omar Guaraz.

“A partir de esto, se van a tomar todas las medidas de protesta necesarias a los efectos de volver a trabajar porque no existe ninguna vía de negociación (con el gobierno de la Ciudad): nuestra organización solicitó una reunión con Espacio Público hace dos meses y todavía no nos han recibido", agregó.

Por su parte, el fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires, Luis Cevasco, dijo a Télam que el "operativo deberá durar lo que haga falta para evitar que se siga cometiendo una infracción a la ley: la venta ambulante", y consideró que la mayor parte de estos manteros "fue traída de países limítrofes especialmente para trabajar en estas ferias sin protección alguna como trabajadores".

"Desde el Ministerio Público Fiscal pedimos al Gobierno de la Ciudad que impida que se siga cometiendo esta infracción a la ley.

El operativo es consecuencia de ese pedido y durará lo que tenga que durar para que la venta callejera cese", reafirmó Cevasco.

El fiscal sostuvo que los manteros son víctimas de organizaciones que "están relacionadas con el lavado de dinero y el trabajo esclavo", y alegó que por este motivo no se presentaron ante la Justicia después de los 25 allanamientos que realizamos desde febrero.

"Si logramos que se retiren seguramente dejarán en banda a los manteros, que fueron traídos a la Ciudad de Buenos Aires especialmente de otros países a trabajar y a vivir en condiciones infrahumanas", reforzó el fiscal.

Según Cevasco, "la Justicia no investiga a los manteros sino a las organizaciones que los explota y estimó que del futuro de los manteros se ocupará el Gobierno porteño a través de su Ministerio de Desarrollo Social".

Una mantera de nombre Chavela negó de plano esta versión y aseguró que trabaja en la calle porque no le alcanza el dinero para alquilar un local.

"Vivo en Bajo Flores, soy peruana. Tengo tres hijos, dos de ellos argentinos, que estudian a jornada completa en una escuela pública. Como yo, hay muchas otras mujeres que vivimos en Argentina hace años y estamos trabajando en esta feria", sostuvo.

"La brigada (como se refirió a la Policía Federal) viene a pedirnos 500 pesos por semana para que podamos seguir trabajando en la feria ¿Dónde está esa plata? No nos alcanza para alquilar un local", agregó.

El operativo se desplegó esta mañana a partir de las 4 por la avenida Avellaneda, desde Condarco hasta Bahía Blanca y las calles que las cruzan, en especial por avenida Nazca.

Según Guaraz, en los últimos cuatro meses “ya se han desalojado 1200 trabajadores en los barrios de Belgrano, Caballito y Flores, a los que no se ha reubicado ni dado una solución”.

“Los compañeros de la avenida Avellaneda ya saben que no existe ninguna solución para los manteros, y por eso van a volver a desplegar las medidas para volver a trabajar”, advirtió.