Imputaron a cura por abuso contra una nena de tres años

También habría “manoseado” a un primo de la pequeña. El delito se considera gravemente ultrajante por su condición de ministro de culto.
Miércoles 20 de abril de 2016
El sacerdote católico y párroco en la ciudad santafesina de Reconquista Néstor Monzón, de 47 años, fue imputado hoy por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, tras haber sido detenido ayer a raíz de la denuncia de los padres de una niña de tres años, que habría sido su víctima.

La medida contra el cura fue adoptada durante la audiencia imputativa, que se efectuó hoy en la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) de Reconquista, con la intervención de los fiscales Rubén Martínez y Alejandro Rodríguez, a cargo de la investigación, y del juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Ireneo Berzano.

Monzón, quien fue separado de la parroquia María Madre de Dios por el arzobispo de Reconquista, monseñor Ángel Macín, fue imputado del delito de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la condición de ser un ministro de un culto religioso reconocido y por producir un grave daño en la salud de la víctima, informaron fuentes judiciales.

La audiencia de prisión preventiva se desarrollará el próximo viernes.

El religioso había sido denunciado por supuestos abusos sexuales perpetrados contra una niña de 3 años y su primo de 5.

La madre de la nena presentó la acusación ante el Centro de Orientación de Víctimas de Violencia Familiar y Sexual de la Unidad Regional 19a. de la policía provincial.

De acuerdo con la denuncia, la niña y su primo fueron manoseados por el sacerdote en su zona anal y genital en la residencia católica donde vivía.

Pero, además, reveló el fiscal Martínez "se le dio intervención al psicólogo y médico policial, y se realizaron diversos estudios a la menor, a partir de los cuales se confirmó que la niña tiene desgarro parcial de su himen y fue contagiada con el Virus del Papiloma Humano (VPH), una enfermedad de transmisión sexual".

En relación con los delitos sexuales perpetrados contra el niño de cinco años, Martínez aclaró que "se evalúan los pasos a seguir desde la fiscalía a raíz de que el progenitor del menor manifestó que no quiere realizar actos legales ni exponer a su hijo hasta tanto se entreviste con un médico psicólogo particular".