Este es Leandro el otro hijo de Lázaro también en problemas

Siempre tuvo más exposición pública en Río Gallegos. Hace tres años fue noticia por chocar durante la madrugada, con su camioneta, contra un local de electrodomésticos del centro.
Lunes 25 de abril de 2016
Leandro Báez es el menor de los hijos varones de Lázaro y al igual que su padre lleva de segundo nombre Antonio. Tiene 25 años y vive en Río Gallegos. Fue nombrado por Leonardo Fariña tanto en su primera declaración ante el juez Sebastián Casanello como en la ampliación que realizó posteriormente. El sindicado “valijero” lo señaló como una persona clave en la compra de varias de las estancias que están bajo la lupa de la Justicia.

Según publica un matutino porteño en su versión digital, es un joven empresario que se sumó a los 20 años a los negocios del padre, detenido hace casi tres semanas por lavado de dinero. En 2012 ingresó al directorio de Austral Construcciones, el último que renovó la constructora que manejó más de $ 16 mil millones durante el kirchnerismo, y ese mismo año quedó como accionista de la empresa Loscalzos y Del Curto, otra constructora del holding.

De perfil un poco más elevado que su hermano Martín, siempre tuvo más exposición pública en Río Gallegos. Hace tres años fue noticia por chocar durante la madrugada, con su camioneta, contra un local de electrodomésticos del centro de la ciudad. Después del impacto, se fugó embistiendo dos vehículos más, hasta que la policía lo detuvo. Lázaro Báez en persona se acercó al comercio y se hizo cargo de todos los daños. Una "anécdota" aún recordada en la capital santacruceña.

El juez Casanello cuando procesó a Lázaro Báez, detalló en el texto que Leandro era una persona con autorización privilegiada para ingresar a la financiera SGI, conocida como “La Rosadita” y que su presencia en el lugar era frecuente, según el relato de Fariña.

En esas oficinas de Madero Center es donde las cámaras de seguridad registraron al mayor de los hijos varones del empresario K, contando millones de dólares y euros, lo que embarró rápidamente el escenario judicial de la familia.

La última firma constituida por Leandro se llama Genika, y la creó con su hermana Luciana el 17 de junio de 2014. Esta empresa dedicada a la venta y alquiler de vehículos y maquinaria pesada no registra ningún tipo de movimiento y su domicilio fiscal es Libertad 141, conocido por el holding,ya muchas sociedades comparten esa dirección. Allí es donde el contador César Andrés manejó por años una especie de “Rosadita” local, para cambiar en efectivo cheques de Austral Construcciones.

Lázaro y Martín Báez, el mayor de los varones y a quien se ve contando dólares en La Rosadita.
En los negocios familiares, y sobre todo en la adquisición de propiedades en el sur, Leandro tuvo un rol clave. “Estos campos fueron adquiridos por los integrantes de la familia Báez y Austral Agro. Esto me consta por pude ver alrededor de 26 boletos de compra venta a favor de Martín, Leandro, el propio Lázaro”, señaló Fariña en la ampliación de su declaración.

El emporio de 25 estancias está sospechado de ser el destino de millones de dólares que manejó el empresario K estos 12 años. En ese entramado, Leandro fue una pieza clave. Parte de los últimos campos que adquirió Lázaro los puso a nombre de su hijo y de la empresa Austral Agro y Valle Hermoso SRL Ambas funcionan en la avenida Gobernador Gregores donde comparten oficinas con Kank y Costilla, constructora que dirige Martín.

Apuntando contra el menor de los hijos varones de Báez, el ex valijero Fariña declaró ante la Justicia sobre la compra de hectáreas, que superan las 400.000 en toda Santa Cruz: “Evitaban incorporarlo a sus respectivos patrimonios, Leandro era la autoridad de Austral Agro y era quien tenía conocimiento de todas las estancias y chacras”.

Las estancias se pagaron siempre en efectivo y en dólares, y en esas transacciones participó Leandro Báez como testigo, como autoridad empresarial y como conocedor del movimiento en esas tierras donde se sospecha se guardó por años “el dinero físico”. La Justicia busca recuperar el dinero y la mirada se posan sobre campos que manejó el hijo menor de Báez: La Julia, Alquinta, Cruz Aike.