Brasil en picada: su economía caerá casi un 4% en 2016

Las previsiones de los economistas son peores que las anunciadas la semana pasada, cuando auguraron que el Producto Bruto Interno (PBI) brasileño acabaría este año con el mismo rumbo que lo hizo en 2015.
Lunes 25 de abril de 2016
Los expertos pronostican que la economía brasileña caerá este año un 3,9%, una contracción más grave que la sufrida en 2015, en el que cayó un 3,8 % y obtuvo su peor resultado en el último cuarto de siglo, informó este lunes el Banco Central.

Los números figuran en el Boletín Focus, una publicación semanal del Banco Central que incluye una encuesta con un centenar de expertos de entidades financieras del sector privado sobre el estado de la economía nacional.

Con la nueva revisión de los datos, se cumplen catorce semanas consecutivas en que los especialistas amplían su proyección para la reducción del PBI.

De confirmarse, Brasil encadenaría dos años en rojo por primera vez desde 1930.

Ya de cara a 2017, los expertos se muestran más optimistas y mejoran sus predicciones, que sitúan en un crecimiento del 0,3% frente al 0,2% de la pasada semana.

Por otro lado, los economistas reducen sus previsiones de inflación en 2016, que calculan en torno al 7%, inferior al 7,1% del anterior informe.

Sin embargo, esta cifra continúa por encima de la meta oficial establecida por el Gobierno, que se encuentra en el 4,5 % del PBI con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales.

Para 2017, se espera que la inflación llegue al 5,8%.

Con la economía en recesión, el aumento del desempleo y las tasas de interés en su mayor nivel en nueve años, el Brasil se encuentra también en una crisis política.

De hecho, las nuevas proyecciones del mercado se divulgan el mismo día que el Senado debe formar la comisión de 21 miembros que analizará el proceso para un juicio político destituyente a la presidenta, Dilma Rousseff, trámite que fue aprobado hace una semana por la Cámara de Diputados.

La comisión analizará los documentos remitidos por la Cámara Baja y cuenta con una minoría favorable a la mandataria, ya que el oficialismo tiene cuatro escaños y, de los otros bloques, sólo una senadora ha expresado su rechazo al proceso.

Los trámites pasarán luego al pleno de la Cámara Alta donde, si consigue el apoyo de una mayoría simple de 41 senadores, se abriría el propio juicio.

Rousseff deberá entonces apartarse de su cargo durante 180 días, los que tendrá el Senado para concluir el proceso y durante los cuales será sustituida por el vicepresidente Michel Temer, con quien la jefa de Estado ha roto toda relación y que en los últimos días viene mantenido reuniones con varios políticos.