Le tiraron un hueso y quedó incrustado en el parabrisas

Una mujer, que iba en su auto como acompañante de su marido, resultó herida tras el impacto. Los investigadores sospechan que detrás de ese ataque había una intención de robo.
Martes 26 de abril de 2016
Una mujer resultó con un corte en la cara cuando iba con su esposo en auto por el Camino del Buen Ayre, al noroeste del conurbano bonaerense, y les arrojaron un hueso de un animal que se incrustó en el parabrisas con aparente intención de robo. El ataque se registró el domingo, a la 1.30 de la madrugada, a la altura de la bajada a Bella Vista, cuando la pareja volvía a su casa por la autovía.

"Después que te cae la ficha empezás a darte cuenta de que podría haber sido trágico", dijo esta mañana Francisco Albertón, conductor del vehículo, quien precisó que su mujer terminó con "un corte en la mejilla y tenía vidrios por todo el cuerpo" a raíz del estallido del parabrisas.

El hueso, de importantes dimensiones, quedó incrustado en el sector donde va el acompañante.

"Vimos cómo lo tiraron y salieron corriendo", contó el hombre, padre de cinco hijos.
Albertón advirtió que "pueden matar gente" y dijo que la zona donde ocurrió el ataque "no es un lugar donde la gente transita tranquila" a raíz de los episodios de inseguridad.

Además, se quejó de que "el Gobierno o la autopista ha colocado un sistema de cámaras y uno no sabe si están mirando o no", ya que "si ves gente transitando por la banquina, no es un lugar de tránsito, sabés que se está aproximando un delito".

"Seguí con el parabrisas así y el hueso clavado hasta mi casa", respondió cuando se le preguntó su reacción tras el impacto.

Por otra parte, aseguró que "lo que más" le "dolió" fue cuando quiso radicar la denuncia y la Policía le dijo que "no le podía tomar la denuncia porque no estaba la persona que escribía".

Luego lo llevaron a una sala, donde había personal de la autopista, que le hizo escribir "en un libro lo que pasó" y le informaron que "en diez días" lo iba a "llamar un abogado para hablar" con él.

"Las zonas peligrosas ya están marcadas, ya las conocen, las tienen identificadas", se quejó Albertón, quien recordó la frase de un amigo para sintetizar cuando deja su casa para ir a su trabajo: "Vos salís y no sabés si volvés".