BBVA: ¿a quién cobrará por sus depósitos?

Las entidades han empezado a tomar medidas impensables hasta ahora, que afectan tanto a las empresas como a los particulares.
Sábado 30 de abril de 2016
El escenario de tipos de interés negativos abierto con la política monetaria en la eurozona para impulsar el crecimiento y conjurar la deflación está provocando consecuencias inéditas en el negocio de los bancos. Las entidades han empezado a tomar medidas impensables hasta ahora, que afectan tanto a las empresas como a los particulares.

El BCE cobra cada vez más dinero a los bancos por aparcar su excedente de liquidez en la institución con sede en Fráncfort para animarles a que la destinen a la concesión de crédito. A día de hoy, la facilidad de depósito se encuentra en el -0,4%, una penalización que se ha empezado a trasladar a algunas compañías. Hay bancos que ya cobran a las empresas por atesorar sus depósitos. Así lo constata el consejero delegado de BBVA, Carlos Torres.

"Es muy normal que los excesos de liquidez tengan retribuciones negativas y viene siendo así ya tiempo, ocurre con clientes nuestros a los que efectivamente les estamos cobrando cuando nos dejan depósitos o liquidez en nuestro balance, en la medida en que los tipos para nosotros son negativos también", afirmó en la presentación de los resultados trimestrales. El tipo de interés medio que la entidad cobra a las empresas se sitúa entre 10 y 20 puntos básicos, según fuentes financieras.

El número dos del banco que preside Francisco González especificó, sin embargo, que en la actualidad la posibilidad de cobrar a los particulares por sus ahorros es remota. "Es difícil que podamos establecer tipos negativos en las cuentas de nuestros clientes retail", dijo Torres. "Desde luego eso sería impensable para el segmento minorista", insistió.

Aunque no está previsto que la facilidad de depósito negativa afecte al pasivo de los clientes particulares -por la fuga de ahorros y por el grave daño a la imagen de los bancos que entrañaría- ha llevado a terreno negativo al euribor, principal indicador al que están referenciadas las hipotecas en España. Y de esta forma, ha abierto la puerta a que los bancos pudieran tener que pagar intereses al cliente por prestarle dinero. Situación que el presidente de la patronal bancaria, José María Roldán, ha calificado de “contradiós”.

En el sector financiero cunde la impresión de que la carrera descendente del euribor no llegará hasta el punto de superar los diferenciales de las hipotecas, por lo que los expertos descartan un problema generalizado en el futuro. El consejero delegado de BBVA sostiene además que “los contrato, por su naturaleza, establecen el pago de intereses del deudor al acreedor y no al revés”.