A cinco años de la muerte de Bin Laden: ¿dónde va Al Qaeda?

De la pérdida de su máximo líder a la rivalidad con el Estado Islámico.
Domingo 1 de mayo de 2016
Desde la muerte de Osama Bin Laden, Al Qaeda combina ataques espectaculares, como el del semanario francés Charlie Hebdo, con una estrategia a largo plazo para resistir al ascenso del grupo yihadista Estado Islámico (EI) y a los bombardeos de Estados Unidos.

Los expertos discrepan sobre las capacidades de las múltiples ramas de Al Qaeda. Para unos, la red se ha visto superada por el grupo Estado Islámico. Para otros, le han robado el protagonismo, pero acabará triunfando gracias a su constancia por una yihad globalizada a largo plazo, frente a un rival bajo presión en Irak y Siria.

En el apogeo de su poder en Afganistán, Al Qaida estremeció al mundo con los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, que dejaron casi 3.000 muertos, empezó a salir de los radares después de que un comando estadounidense eliminara a su líder, Bin Laden, el 2 de mayo de 2011 en Pakistán, seguido por el surgimiento en 2014 del "califa" del grupo EI, Abu Bakr al Baghdadi.

Este se convirtió en la punta de lanza del yihadismo mundial a raíz de las conquistas territoriales en Irak y Siria y a la brutalidad de sus métodos. Consiguió eclipsar al sucesor de Bin Laden, Ayman Zawahiri.

"La propaganda de Al Qaeda se ha vuelto ilegible en las redes sociales frente a la máquina de guerra mediática que Dáesh (acrónicomo del EI en árabe) ha constituido con éxito", afirma Jean-Pierre Filiu, especialista del islam contemporáneo en París.

"Al Qaeda ha perdido fuerza por todas partes frente a Dáesh, salvo en el Sahel", asegura. "Este retroceso general se debe a la voluntad de Zawahiri de tomar la ola revolucionaria en el mundo árabe, mientras que Dáesh ha adoptado inmediatamente una actitud violentamente contrarrevolucionaria que le ha permitido aprovechar la colaboración en Siria y en Yemen de los dictadores en el cargo o recuperar en Libia una parte de las bases de (Muamar) Gadafi".

William McCants, de Brookings Institution, en Washington, también estima que Al Qaeda se ha visto superado por el EI, surgido de una escisión. Pero, bajo la bandera del Frente Al Nusra, segundo grupo yihadista en Siria, sus combatientes han "tomado el toro por los cuernos" tras haber sufrido "graves pérdidas" frente a Dáesh, considera.

En Yemen, donde la implantación yihadista en el tejido tribal viene de lejos, Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) controla muchos territorios en el sureste, a pesar de haber perdido terreno en las últimas semanas. Sus hombres se cuentan "por miles, comparados con los centenares" de un EI sin territorios, afirma McCants.

Según él, Al Qaeda sigue una estrategia que consiste en combinar conquistas territoriales de la guerrilla con acciones contra Occidente, "siguiendo así las directivas de Ayman Zawahiri".

En enero de 2015, mientras el EI acaparaba el espacio mediático mundial, Al Qaeda en Yemen, considerado por Washington como el grupo más peligroso de la red, reivindicaba el ataque que diezmó la redacción del periódico satírico Charlie Hebdo, una operación que fue interpretada como un intento de Al Qaeda de marcar territorio frente al EI.