Dos detenidos por la violenta salidera bancaria a Ruckauf

El exgobernador bonaerense había sido sorprendido por delincuentes cuando ingresaba a su vivienda tras llegar del banco. Uno de ellos le pegó un culatazo y su custodio lo defendió a los tiros matando a un ladrón.
Miércoles 4 de mayo de 2016
Dos hombres fueron detenidos acusados de haber participado en el violento asalto con la modalidad conocida como "salidera bancaria" contra el ex vicepresidnente de la Nación y gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, el cual terminó con un delincuente muerto.

Las detenciones estuvieron a cargo de efectivos de la Dirección de Inteligencia Criminal de la Policía Federal y fueron efectuadas en dos domicilios del barrio porteño de Amagro, uno de ellos situado en Muñiz al 800, indicaron fuentes de la fuerza.

Los arrestos fueron ordenados por el de instrucción Manuel Campos, que está a cargo de la causa por el hecho ocurrido el 30 de noviembre pasado en el barrio porteño de Palermo.

Según indicaron fuentes ligadas a la investigación, al menos uno de los detenidos es sospechado de haber estado en el lugar en el momento del atraco.

El hecho ocurrió poco después de las 13:00 de esa jornada en Salguero y Juncal, a metros de la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas "Sofía Esther Broquen de Spangenberg", conocido como "el Lenguitas".

"Gracias a Dios no me mató. Si en vez de pegarme un culatazo me pega un tiro, hoy me están velando", resumió Ruckauf en ese momento, en el que terminó golpeado en su cabeza.

El exgobernador fue sorprendido cuando regresaba a su domicilio de Salguero 3280, luego de ir junto a su mujer a la sucursal del banco Citi, ubicado en la avenida Las Heras y Salguero.

"Estaba entrando al edificio y un joven me dice ´dame la plata´. Cuando me doy vuelta me pegó un culatazo en la frente y me caí al suelo", precisó el político justicialista de 71 años.

En ese momento intervino el custodio del exvicepresidente, que se encontraba a bordo de un vehículo. quien dio la voz de alto y mató de un tiro al asaltante.

Tras el tiroteo, al menos dos cómplices del fallecido escaparon, uno de ellos en una moto y el otro en un auto.

Ruckauf aseguró que no había retirado dinero, por lo que deslindó de toda responsabilidad al personal del establecimiento bancario del que había salido.