Las lágrimas de D'Alessandro tras la eliminación de River

El enganche no pudo cumplir el sueño por el que volvió. No quiso hablar con la prensa y se fue entre lágrimas.
Jueves 5 de mayo de 2016
Andrés D'Alessandro supo, con el pitazo del final, que ganar la Copa Libertadores con el club que lo vio nacer, se alejaba como nunca, acaso para siempre.

A sus 34, el Cabezón decidió regresar a River "para saldar una deuda pendiente", como lo marcó el 4 de febrero pasado, durante su presentación oficial. "Estoy con ganas de jugar, con ganas de ganar cosas, de ser campeón... Esa deuda que no pude, que tengo hoy y que no pude conseguir en el 2003, 2002 de ganar un título internacional, yo no lo gané con el club y me parece que es un lindo momento de llegar a un equipo formado, armado, un equipo que tiene una base muy buena, con un equipo de trabajo espectacular, que es el subcampeón del mundo y para mí llegar a un River así es un orgullo".

Anoche, sin embargo, aquello se le escapó entre los dedos, una vez más. Mientras los jugadores de Independiente del Valle celebraban su histórica clasificación a cuartos, D'Alessandro se tomó un momento para mirar a los hinchas, entregados al aplauso de despedida al último campeón, agachó la cabeza y caminó hacia el vestuario. Le dijo no a un periodista que fue en busca de su palabra y siguió su rumbo. A medida que se acercaba a la tribuna rumbo a las duchas, menos quería levantar la mirada; pensaba, acaso, que su deuda se agrandaba con cada aplauso.

El Cabezón anoche fue, como en los últimos partidos, el hombre distinto, el que clarificó el juego, el de la esperanza, el del talento, el del que todo se esperaba. Tuvo en sus pies todo lo que River necesitaba y a los 64 minutos, cuando el partido aún estaba 0 a 0 y el equipo Millonario veía derrumbarse su sueño, Iván Alonso le bajó una pelota que lo encontró de frente al arco, se quitó un hombre de encima y remató potente, de zurda... al travesaño. No lo podía creer.

"Llego para sumar, estoy convencido de que tantos años afuera me han dado experiencia y puedo ayudar tanto adentro como afuera, estoy a disposición de todos (...) sólo tengo un objetivo y una meta que es intentar hacer las cosas bien en mi vuelta al club, que es ganar títulos, eso es lo más importante. Me fui con 22 años, vuelvo con 34, el desafío de demostrar que sigo vigente es muy grande, mi cabeza ya está en el trabajo y en lo que pueda llegar a hacer este año en el club", agregaba D'Alessandro ante la prensa que le dio la bienvenida en el Monumental.

En abril, una de las últimas joyas que salieron de River cumplió 35. Está ligado al club hasta diciembre de 2016, cuando deberá volver a Brasil para terminar su contrato con el Inter hasta junio de 2017. La eliminación de la Copa hace que los Millonarios sólo puedan estar en la del próximo año si ganan la Copa Argentina debido a su mala campaña en el torneo local. Esa última oportunidad es acaso la luz que Andrés D'Alessandro ve al final del camino para que la deuda que tanto le pesa pueda saldarse.