Determinaron la continuidad de juicio político a Dilma

"Es una decisión que no tiene ninguna cabida" en el proceso democrático y que "no puede ser aceptada", dijo el presidente de la Cámara alta, Renán Calheiros.
Lunes 9 de mayo de 2016

"Es una decisión que no tiene ninguna cabida" en el proceso democrático y que "no puede ser aceptada", dijo el presidente de la Cámara alta, Renán Calheiros, al instalar una sesión en el pleno del Senado.

Calheiros calificó de "extemporánea" la decisión de Maranhao y dijo que había sido adoptada "cuando el Senado ya discute el asunto desde hace varias semanas". Detalló que "ya hubo lectura de informes sobre el caso, se eligió una comisión especial "que analizó la base jurídica de los cargos y hubo 10 sesiones que consumieron casi 70 horas de trabajo" en las que se escuchó a la defensa y a la parte acusadora.

También señaló que "no cabe al presidente del Senado decidir si el proceso es justo o injusto", ya que eso lo hará "el propio pleno, el conjunto de los senadores, tal como lo ha decidido el Supremo Tribunal Federal".

Según Calheiros, "ninguna decisión monocrática", como la adoptada por Maranhao, puede imponerse al "colegiado" de la Cámara baja, que por 357 votos de los 513 posibles decidió el pasado 17 de abril que el juicio contra Rousseff tiene base jurídica y, de esa manera, debe continuar en el Senado.


Más temprano, el presidente del Senado había convocado a los jefes de los partidos para analizar la decisión que suspendió temporalmente el proceso contra la mandataria.

En una inesperada decisión, el presidente interino de la Cámara de Diputados de Brasil, Waldir Maranhão, anunció la "anulación" de la sesión en que 357 de los 513 diputados le dieron curso al proceso contra Rousseff. Maranhão dijo haber acatado una demanda de la Abogacía General del Estado, que defiende a Rousseff y pidió la nulidad de esa votación sobre la base de supuestos "vicios" procesales.

Explicó que uno de los "vicios" detectados en esa sesión consistió en que los partidos políticos representados en la Cámara baja orientaron el voto de sus diputados, lo que no podría haber ocurrido en una decisión de esa naturaleza.

El presidente de la Cámara baja exigió al Senado que devuelva el proceso a esa instancia, para celebrar una nueva votación, pero fuentes jurídicas han puesto en duda la validez de su decisión. Y Calheiros ha decidido no devolver el expediente.